V SN SUB-23 │ Postemporada’2018: Las historias inolvidables en el Juego 3 de las semifinales

Yirsandy RodríguezPor: Yirsandy Rodríguez │Senior Writer en BaseballdeCuba

LOS PIRATAS de Isla de la Juventud sorprendieron a los Elefantes de Cienfuegos en la semifinal de la V Serie Nacional categoría Sub-23 del béisbol cubano, ganándole los últimos dos encuentros de una serie semifinal al mejor de tres.

En el día decisivo, el lanzador derecho Miguel Ángel Lastra se mostró dominante en el montículo por los Piratas, llevando una gran apertura con ventaja de 4-1 hasta el final del 8th-inning, después de dos outs. Para llevarse el triunfo, los bateadores ubicados del 1st al 5th turno en el lineup de los pineros empujaron las seis carreras del juego, aportando además todos los hits (11) y la energía suficiente para contrarrestar una tarde pésima del resto de sus compañeros en la parte baja del orden ofensivo, quienes se fueron de 17-0 en el partido.

Después que Raúl Guilarte obtuvo el out-27 para apuntarse su 11th salvamento del año en el éxito por 6-2 de los Piratas, los Elefantes de Cienfuegos entraron en la historia como el cuarto equipo que sale ganando el Juego 1 en una semifinal del Nacional Sub-23, pero pierde 0-2 en sus siguientes presentaciones.

Para ir aclimatándonos en lo que comienza la final inédita entre Las Tunas e Isla de la Juventud, recordemos aquí el ranking de esos juegos decisivos en semifinales anteriores, siempre desde 2015:

3. 2016: Villa Clara-Artemisa

Momento clave del éxito: Andy Cosme fue el bateador del “Clutch time” en el juego. Después que Villa Clara no supo aprovechar su mejor instante ofensivo en el tercer inning, el abridor de Artemisa Raymel Pérez se repuso y llevó su apertura impecable sin carreras permitidas hasta el séptimo, admitiendo solo tres hits. En la amenaza del tercer capítulo, los anaranjados tenían corredores en primera y tercera, pero el intermedista de los Cazadores, Yansel Reyes, devoró una línea feroz de Duviel Zamora, y dobló en la inicial al inquieto Magdiel Gómez. Tres rounds después, en la parte inferior del sexto, Cosme sacó la flecha de los Cazadores, con un lineazo que impulsó la carrera del 1-0, luego de que Lian Camilo Rodríguez preparara el ataque con una excelente pieza en jugada de “hit-and-run”. Con el juego 1-0 --una entrada más tarde-- en el séptimo, Cosme visitó el plato una vez más, y golpeó sencillo impulsor de dos carreras, para poner la pizarra por 4-0, el decisivo marcador de la victoria.

¿Cuál fue el destino final del ganador? Artemisa supo levantarse de aquel empate 1-1, después de que Villa Clara los aplastó por 13-4 en el Juego 2, gracias a un Grand Slam y cinco impulsadas de David Machado. Sin embargo, al enfrentarse con Santiago de Cuba, perdieron por barrida 2-0, primero en casa 6-0 y luego 4-1 en el estadio Guillermón Moncada.

2. 2015: Santiago de Cuba-Sancti Spíritus

Momento clave del éxito: Pedro Álvarez entrega la gran joya de pitcheo, en una apertura de 8.1 innings, con 10 strikeouts y una carrera permitida. Sancti Spíritus lo apoyó poco, pero fue suficiente la ventaja de 3-1 y así igualar la serie en el estadio José Antonio Huelga. Álvarez inició lanzando un “perfect-game” hasta el final del 4th-inning con dos outs, cuando Enry Pantoja golpeó un sencillo de línea al centerfield. No hay problema: Acto seguido, Álvarez eliminó a Pantoja sorprendiéndolo en la inicial, y colgó 16-outs más, con cinco strikeouts hasta el noveno. La única carrera que aceptó fue en el sexto capítulo, cuando Luis Suri dejó caer un escurridizo bounce para apuntarse sencillo en el infield por el área del shortstop.  

¿Cuál fue el destino final del ganador? Parecía que los Gallos se llevaban la corona, después que vencieron a La Habana por 5-3 en el Juego 1. Sin embargo, el zurdo Javier Vázquez desperdició otra joya de pitcheo de Pedro Álvarez, quien dejó el juego con ventaja 4-3 en el inicio del noveno inning, luego de lanzar una gema de nueve-strikeouts, aceptando una carrera sucia permitida. Vázquez solo tenía que buscar los outs 26 y 27 del match, pero caminó al “DH” Rafael Fonseca y soportó un doble de Andy Pacheco, hacia lo profundo de la línea por el rightfield. Con el empate y la ventaja en base, Vázquez le concedió base por bolas intencional a Yusnier Rosabal, para lanzarle a Lázaro Ponce con bases llenas. El cátcher capitalino había sido relativamente efectivo con corredores en bases en la etapa regular, promediando .264 en situación de RISP. Luego de caer en 0-2, bateó un rodado a segunda perfecto para doble play, pero… el intermedista espirituano Alberto Rodríguez perdió la pelota en el intento de pivotear demasiado rápido: En un corrido salvaje, anotaron dos corredores. 

Después de remontar 5-4, La Habana marcó otra carrera con un sprint relampagueante de Rosabal, doblando por tercera en un rodado a segunda de Roberto Acevedo.

Los narradores elogiaban el excelente corrido de los habaneros en ese noveno inning, pero se escapó un detalle aparentemente imperceptible: ¿Fue solo de los corredores la decisión de siempre ambicionar una base adicional?... ¿Por qué (casi en la mayoría de las ocasiones) se obvia el trabajo del coach? Conozco a grandes observadores en el béisbol, entre fanáticos, técnicos y jugadores, y estoy seguro que llegaremos a la misma conclusión: El trabajo del coach de tercera de La Habana en aquel año, Luis Puente --quien también trabajó dos temporadas para el equipo Industriales que discutió la final contra Ciego de Ávila en 2012--, influyó de manera especial para guiar a los corredores en el inning que fue clave para seguir con vida y obtener el título al día siguiente. 

En el video, donde se ve a Rosabal doblando hacia el plato, Puente no aparece detrás, estaba ubicado en un punto más visible, cerca del home plate, donde el corredor le iba a quedar delante, posición que demuestra su intención por enviar todo el tiempo al corredor en busca de la carrera. Obviamente, de no haber existido la posibilidad de anotar, la posición de Puente también era perfecta para detener al hombre en tercera. Fue un buen trabajo de colectivo, demostrando lo que se puede lograr cuando un equipo de béisbol funciona realmente.

Un día después, La Habana aventajó a Sancti Spíritus por 7-2 en el Juego 3, y obtuvo su primer título en la II edición de la Serie Nacional Sub-23.

1. 2015: La Habana-Villa Clara

Momento clave del éxito: ¿Podemos colocar dos instantes de la acción? 

1- El guante de Ariel Hechavarría en la tercera base impidió que Villa Clara dejara al campo a La Habana en el 13th-inning. Su gran atrapada devoró un peligroso rodado de Lázaro Ramírez hacia la línea de tercera, con dos outs, mientras la posible carrera del éxito estaba en segunda. 

2- Alberto Calderón y Hasuan Viera llegaron sonrientes al plato. Después de dos outs, Hechavarría, el hombre de la gran jugada en el cierre del episodio anterior, entró al plato en el inicio del 14th-inning y, cuando parecía que había fallado, su conexión por la antesala burló el guante de Yoán Palacios. Calderón anotó desde segunda, y Viera dobló por tercera mientras Palacios recibía la devolución del leftfielder, pero cometió otro error y no pudo evitar que La Habana anotara su sexta carrera. Ese fue el tercer error de Palacios en el partido, y el sexto de la defensiva de Villa Clara. Fue un juego de 4 horas y 30 minutos, con más ponches (23) que hits (22) entre los dos contrincantes, dejándonos de recuerdo uno de los finales más sorpresivos y frustrantes en la historia de la liga.

¿Cuál fue el destino final del ganador? ¡Campeones nacionales!

 

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