Mis momentos favoritos para rememorar lo que dejamos atrás en la temporada 2017

¡Feliz año 2018 a todos! ¡Aquí está de nuevo nuestra pasión, el béisbol! Estamos a menos de 48 horas de los playoffs de la 57 Serie Nacional cubana, con dos duelos semifinales candentes, que prometen drama y emociones en aproximadamente 11 días. 

Aunque el año 2017 quedó atrás en el tiempo, todavía hay historias interesantes que continuarán avivando el desafío en el diamante beisbolero. Por lo tanto, BaseballdeCuba no quiere que te desconectes ni un segundo con la cobertura que le brindaremos en la postemporada 2018. 

Para ir calentando en lo que esperamos la voz de ¡playball! para el próximo 4 de enero, cuando se enfrenten Granma y Matanzas, revive aquí algunas de las historias y momentos más interesantes que nos dejó la recta final de la campaña regular en 2017:

1. ¿Será 2018 el gran año de Matanzas?

Los Cocodrilos ganaron 61 juegos y se convirtieron en el 17mo equipo en hacerlo desde 1962, y el 12do desde que comenzó la era de los playoffs en 1986. Ellos consiguieron nueve éxitos menos que su récord de (70-20) en la etapa regular de 2016, pero implantaron nueva marca de (33-12) en la segunda fase de la campaña. Sin embargo, lo más sorprendente de este paso fueron sus 15 victorias en las últimas 18 decisiones, con diez sonrisas consecutivas —tres de ellas a Pinar del Río, Artemisa y Las Tunas. Su paso de (12-3) es la mejor entrada del team a la postemporada, superando el (9-6) en 2012, durante la 51 Serie Nacional. Después de 19 años sin clasificar, los Cocodrilos de Matanzas han entrado a la tierra prometida en todas las temporadas desde 2012. Seis de ellas, con balance total de (347-184), fueron bajo la dirección de Víctor Mesa. En esta oportunidad, los yumurinos fueron guiados por Víctor Figueroa, debutando como manager, aunque cuenta con vasta experiencia, pues fue preparador físico por años en los equipos que dirigió VM32.

¿Será -¡al fin!- el año de Matanzas? ¿Quién sabe? ¿Lo sabe usted? El team de los Cocodrilos ha jugado un béisbol dinámico, con mucha cohesión y deseos de llegar lejos o al menos luchar por el título que no han podido alcanzar. Para Figueroa ha sido un buen comienzo en su nuevo rol, convirtiéndose en apenas el octavo manager que gana 60 o más juegos en su campaña de debut, y el primero en la era de la postemporada en las Series Nacionales. Así, Matanzas es ahora el quinto plantel en la historia desde 1962, con dos campañas en fila ganando al menos 60 partidos o más. Antes, solo lo habían logrado Azucareros, Habana, Industriales y Mineros, todos entre 1968 y 1969, en series de 99 desafíos.

De los nueve managers que han ganado 60 juegos o más en temporada regular, solo tres han ganado el cetro nacional —Higinio Vélez (2000), Rey Vicente Anglada (2002) y Antonio Pacheco (2008)—, y los últimos cuatro se han ido sin llegar apenas a la final.

El problema aquí es que vienen los playoffs, el momento en que solo ocho victorias más conducirán todos los esfuerzos y el sentir de varios meses de sacrificio a un camino feliz. El tiempo de llegar a la tierra prometida fue largo… pero el de decidir el campeón es bien corto. Así es el béisbol. ¡Se juega todo! Y, una vez más, no cabe duda que los Cocodrilos saldrán de nuevo al diamante por conquistar su ansiado tesoro.

2. Matanzas vs Granma serán rivales de nuevo en semifinal: ¿Disputarán otro Juego 7?

¿Lo has pensado? Se trata de, por lo menos, otros 30 matchups de Guillermo Avilés y Alfredo Despaigne, respectivamente —como guías de la alineación de los Alazanes de Granma en postemporada—, desafiando una vez más a swing limpio contra el pitcheo de los Cocodrilos de Matanzas. 

Matanzas vs Granma

Estarán garantizadas, sin dudas, emociones para contar y turnos para no moverse del asiento, ya sea en el estadio o frente al televisor. La semifinal volverá a comenzar en el estadio Victoria de Girón, donde mismo se decidió en enero de 2017, y seguramente volverá a tomar ese color rojizo de las altas temperaturas. A priori, cuatro datos muestran como favoritos a los Cocodrilos de Matanzas:

  1. Ganaron 61 partidos, con récord de 16-4 en diciembre.
  2. Eslabonaron una racha de 11 victorias en sus últimos 12 partidos, con diferencial envidiable de más-53.
  3. Le ganaron la serie particular a Granma por 7-5, con un diferencial de más-8, 24 extra bases y 111 hits en 12 juegos.
  4. En series de reposición en postemporada, los yumurino juegan para (11-8).

3. Las Tunas implantó su marca histórica con 59 éxitos en 90 juegos 

Pablo Civil estaba completamente seguro de que los refuerzos, junto a la selección que ya tenía, le iban a rendir lo suficiente al team. Después de perder sus dos primeros partidos en la segunda fase contra Matanzas, los tuneros se encendieron en su entrada a Pinar del Río, donde barrieron para comenzar una racha ganadora que continuó hasta convertirse en un (14-3) para los siguientes 17 duelos. Al final, navegaron durante 60 juegos sin una fila perdedora que superara las tres derrotas, hasta que Matanzas estuvo a punto de ganarle cuatro partidos a la altura de su juego 83 de la etapa regular. El 15 de diciembre, superaron por 6-5 a Artemisa, para completar barrida en el Julio Antonio Mella, con el éxito número 55, implantando el nuevo récord del equipo en una Serie Nacional.

Su visita a esta postemporada será la cuarta en 33 años desde que se disputan los playoffs, para así intentar ganar la primera serie en apenas su cuarta experiencia —jamás como favoritos, a no ser en esta ocasión—. Después de una campaña tan exitosa y con matices positivos históricos, no veo un mejor momento para que los Leñadores muestren su poder y luchen por el campeonato.

4. Víctor Mesa encontró la importante victoria 51 con Industriales y… 

Los resultados del actual manager de Industriales, Víctor Mesa, siguen siendo sobresalientes en temporada regular: Él es el único director en la historia del béisbol cubano, con 14 temporadas consecutivas de al menos 51 victorias. Cuatro segundos lugares y seis terceros califican como sus mejores resultados, siendo junto a Miguel Borroto y Armando Johnson los únicos tres entre 11 managers con al menos 500 juegos ganados y ningún título nacional. Mesa inició esta temporada con una proyección de 49 victorias por cada 78 decisiones, para promedio de .632. Ese average es solo superado por tres directores en la historia de las Series Nacionales: Jorge Fuentes (.657), Eduardo Martín (.635) e Higinio Vélez (.634).

Víctor Mesa

Con récord histórico de (62-73) en su carrera como mentor en series de postemporada, Mesa buscará ese ansiado título que aún no ha podido colocar en su amplia lista de éxitos a través de sus 14 años de experiencia en etapa clasificatoria. El reto será dirigiendo a Industriales, el tercer equipo que maneja desde su debut (59-31) con Villa Clara en la 40ma Serie Nacional.

El último sabor de postemporada que dejaron los Azules fue bastante amargo, con Javier Méndez al mando, recibiendo una barrida 4-0 de Ciego de Ávila fuera de casa. Los Leones no llegan a la final desde 2012, cuando perdieron por 4-1 ante los propios Tigres. Su último título lo consiguieron en 2010 frente a Villa Clara, en una de las series más dramáticas de siete partidos, con un doble decisivo de Stayler Hernández y un relevo de oro del novato zurdo Joan Socarrás en el estadio Augusto César Sandino.

5. Jorge Yhonson y el histórico título de bateo a sus 31 años

¿Quién pudo imaginarlo?... ¿Quién reparó en pensar que no teníamos un líder de bateo zurdo, con más de .400 de average en la época del bate de madera? Pues, el jardinero de Las Tunas, Jorge Yhonson, nos recordó todo eso a sus 31 años, con una de las temporadas más dominantes golpeando en esta década de los 2010s. Desde que Omar Linares sorprendió con el primer título de bateo cruzando la barrera de los .400 en Series Nacionales, al conectar para .409 —con bate de aluminio— en 1984, solo seis bateadores zurdos han encabezado la lista de los bateadores. Pero ninguno de ellos lo consiguió con bate de madera. En 1998, el guantanamero Robelquis Videaux había sido el último zurdo en ganar los honores con su promedio de .398, hasta que llegó Yhonson dejando este sorprendente 2017: .408 (126-for-309). 

Jorge Yhonson

Su average de .452 en la segunda fase, fue la más grande inyección para mantenerse de manera general sobre los .400 de promedio. Pero, además, él fue un bateador integral en todos los aspectos, con tan solo decir que empujó 57 carreras desde el primer y segundo turno. Aquí hay algunos numeritos para ver:

  • Puso un total de 294 bolas en juego, durante 356 PA’s, y su bateo fue repartido hacia todos los ángulos del terreno, con 33% OPO (por la banda opuesta), de ellos el 65.5% fueron conexiones de línea. El 40.1% PULL (halando), para un 166 tBASES (Total de bases ganadas).
  • Con corredores en circulación también golpeó a gran altura: .464 BA, .351 RISP, con un slugging de .583.
  • En turnos con las bases vacías, promedió .354/.400/.418, con un .377 BABIP.
  • Frente a lanzadores derechos produjo .435 BABIP y ante zurdos fijó un sólido .420, par de promedios bastante nivelados.
  • Su gran temporada no solo fue un éxito nacional, pues también revitalizó una carrera que parecía perder el brillo en los últimos años. Esta temporada, Yhonson concretó 12.0 puntos de yoWAR, el tercero mejor calificado de la etapa regular. Lo significativo aquí es que solo Rafael Viñales (13.0) y Guillermo Avilés (12.3) tuvieron un registro superior a Yhonson. Incluso, después de ellos, solo Yunior Paumier (11.4) marcó una cifra mayor a los 11 puntos, muy por encima del 7.5 promedio de la liga. En las anteriores tres campañas, Yhonson sumaba (10.6), así que este año 2017 pudo ser el momento de ese gran giro positivo que necesitaba el outfielder tunero.

La mayoría de los críticos de Yhonson lo atacan por su título de bateo a los 31 años, en un momento donde el nivel de los lanzadores ha bajado anualmente en la última década. Así que, en la actual era ofensiva del béisbol cubano, sería bueno medir qué tan grande fue su título de bateo. Para eso, comencé por revisar todas las temporadas donde los bateadores —aunque no hayan sido líderes— golpearon al menos .400 BA o más en los últimos 25 años, incluyendo seis campañas con bate de aluminio y las 19 más recientes con madera. He aquí la comparación de Yhonson con el resto de los 22 bateadores calificados en la lista:

Estadísticas del jugador promedio y de Yhonson

BA

.417 vs .408

wOBA

.500 vs .427

OBP

.513 vs .471

BABIP

.419 vs .430

%BB

14.4% vs 10.7%

En el único medidor que Yhonson superó a la media de los bateadores seleccionados, fue en el .430 BABIP, más alto que el .419, la escala de funcionamiento del jugador de remplazo. ¿Quedaría algo más que explorar? Luego del análisis sabermétrico de su impacto ofensivo, si damos un vistazo a algo tan tradicional como los 18 XBH que consiguió de 126 hits, es fácil detectar una vez más su habilidad para poner la bola en juego. Esa, oportuna y sustancial —aunque haya sido en esta era de pobre pitcheo élite—, resultó la gran clave de Yhonson y su promedio quedó registrado en la historia.

6. Yoanis Yera y sus 152 K’s, una hazaña 49 años después

En 1968, Gaspar “El Curro” Pérez, protagonizó una hazaña que se balanceó en el tiempo por más de 49 años: Ponchó a 151 bateadores en los 212.2 innings donde se subió al box vistiendo el traje de Matanzas. Cinco años después, en 1973, Alfredo García se burló de 160 rivales por la vía del “strikeout”, y logró superar la marca del “Curro”, como lanzador matancero. Pero García lo hizo lanzando para Henequeneros, así que la proeza de Gaspar siguió siendo intocable para quienes vestían la camisa “rojiblanca”. 

Cuando inició la 57 Serie Nacional, solo 16 pitchers habían completado al menos 150 ponches en una temporada, de Manuel Alarcón (200 en 1968) hasta Adiel Palma (179 en 2003). Mientras, desde 2013 (el lapso de los últimos cinco años), el zurdo Yoanis Yera había sido el único hombre en escalar la barrera de las 100 “K’s” en tres ocasiones. Sumaba 467 ponchetes y una tasa de 7.86 por cada nueve innings. ¿Quién era el ponchador más cercano? El avileño Vladimir García, con 394… bueno, si cercano se podría decir, tan lejos como 73 strikeouts. 

Yoannis Yera

Así pues, la 57 Serie fue decisiva en la carrera de Yera, al menos en su paso por las temporadas regulares. El 6 de agosto de 2017, desde taladrar el swing del hombre proa de los Huracanes de Mayabeque, Dariel Oliva, hasta burlar al veterano de 41 años, Danel Castro, Yera construyó una madeja de 150 ponches. Era la tarde del 23 de diciembre de 2017, iniciando el sexto inning frente a los Leñadores de Las Tunas. Fue un momento de récords: Sus ponches a Yudier Rondón (en una curva prácticamente a la tierra) y Ángel Leyva (sorprendiéndolo con una recta de humo al centro de la zona de strike) respectivamente, sumaron el 151 y 152, para registrar entonces el récord de “strikeouts” de lanzadores con el uniforme de Matanzas en Series Nacionales. Yera superó al “Curro”, con su ponche 619 desde 2013, cifra inalcanzable para otro lanzador en ese mismo tiempo.

7. Royd Hernández y su camino al título de ERA

Ya en 2009, había visto lanzar a Royd Hernández con Matanzas, cuando él apenas tenía 17 años y yo disfrutaba de ser el Anotador Oficial de los juegos de la categoría nacional juvenil. Recuerdo que, en una de esas tardes de marzo en un doble partido —mi colega y amigo Jesús Suárez-Valmaña compartía conmigo y seguro no lo olvidará—, lanzó seis innings casi perfectos contra Ciudad Habana, trabuco permanente en aquellos años. Aunque perdió el pulso por 6-2 contra el zurdo capitalino Joan Socarrás —astro incomparable en el campeonato—, su actuación constituyó una prueba auténtica de coraje.

Fue una labor realmente significativa, y trascendió como el momento cumbre, quizás, para que sus compañeros le confiaran aún más la responsabilidad de subirse en la lomita para ganar “el juego bueno”. Royd cerró la etapa regular con récord de (8-2, 1.07 ERA, .203 BA/Opp y 84 innings, aspecto donde lideró el torneo), siendo uno de los ases del equipo junto a los abridores Kenier Licea (7-2) y Leodanis Fernández (6-2). 

Entre varios lanzadores de aquellos años, Royd se hacía notar por sus coordinados y elegantes movimientos, retando a los bateadores con fluida serenidad en el “windup”, pitcheo tras pitcheo. Era diferente, férreo crítico personal cuando un envío no le caía con el comando adecuado, y tenaz, sobre todo para mantener la bola en las rodillas del receptor. Su dedicación a los estudios y lesiones sufridas lo alejaron de la lomita por casi cinco años, después de que se probó como abridor en 11 aperturas durante la Serie 52. Así que sus proyecciones para 2017 eran discretas, teniendo en cuenta su regreso luego de lanzar cuatro años antes para 4.43 ERA en 40.1 innings. Sin embargo, a mí me parecía interesante ver su velocidad y concentración de nuevo en el montículo, es por eso que, cuando escribí los rankings de pretemporada de Matanzas, lo nombré en la lista de jugadores a seguir.

Desde el inicio de la 57 Serie, la concentración, calidad y perspectiva de Royd se pusieron a prueba: Abrió con tres derrotas en igual número de aperturas. Pero había cultivado esperanzas en su brazo derecho: Mostró buena economía de pitcheos, lo suficiente para avanzar más allá de la quinta entrada y responder a su tarea principal como abridor. No obstante, sus resultados fueron apareciendo gradualmente, y en sus siguientes 12 inicios, hasta sumar 15, completó una racha de (8-1), con apenas cinco extra bases permitidos en 198 innings. Esto lo llevó a liderar fácilmente entre todos los lanzadores de la campaña, dejando un 1.69 ERA después de sus 96 episodios. Asumiendo que el último matancero en ganarse un título de ERA fue el zurdo Cionel Pérez (2.06) en 2015 y, anteriormente, otro siniestro, Jorge Luis “Tati” Valdés (1.56) en 1986, Royd se convirtió en el primer derecho que logra tales honores.

Su actuación será recordada por muchas imágenes como estas, haciendo indefensos a muchos de los mejores bateadores (de contacto y poder) en la actual temporada. Quizás, un día, muy lejano, Royd soñó en hacer todo esto, y lo ha logrado gracias a, sobre todo, su poder de perseverancia y enfoque. Él jamás dispara la pelota para el home plate desperdiciando un lanzamiento, y muestra tanto coraje como seguridad para enfrentar a cualquier bateador del país. Ojalá y vengan más pruebas y retos para él, y el manager Víctor Figueroa le ofrezca una oportunidad como abridor.

8. Yoalkis Cruz, el más bateado de los pitchers con 14 victorias

Él ya es dueño del récord en victorias para un pitcher tunero en Series Nacionales, con ese balance de 14 ganados en 21 aperturas. Pero con un éxito más, su rendimiento pudo haber sido épico, con 15 victorias, hazaña conseguida apenas por 23 lanzadores desde 1962, comenzando por Julio Rojo (18 en 1968) y hasta Yosvany Torres (15 en 2014). O sea que, la temporada de Cruz, habría sido única, y no solo por su registro de victorias, sino porque estuvo a punto de ser el primer pitcher con 15 éxitos y un ERA superior a 4.00. 

Al final, lanzó para 4.27 ERA, con un genial apoyo del line up del equipo. La razón del éxito no se debió a su pobre 2.27 tasa de ponches, ni al mediocre 47.3% GB: Los Leñadores apoyaron cada una de sus victorias con un total de más-76 en el diferencial de carreras, aportando un promedio de más-5.43, casi seis por apertura. Para ser un pitcher de 14 victorias, la actuación de Cruz fue bastante discreta en todos los sentidos, lo que deja entre sombras su negativo balance de (3-7) y 4.43 FIP en 13 aperturas de postemporada. 

9. Frederich Cepeda y el doctorado en discriminación de pitcheos

¿Qué hemos visto? ¿Qué Frederich Cepeda bateó 93 hits y ganó 109 boletos esta temporada? ¿Qué está a cinco extra bases de los 700, un club de solo tres peloteros, Omar Linares, Antonio Muñoz y Orestes Kindelán? ¡Nada me sorprende! Cepeda es un Doctor en Ciencias cuando se instala en cualquier lado del cajón de bateo en el home.

Aunque ya la velocidad no es una herramienta a la cual puede explotar un poco más que antes, a sus 37 años, su calidad como bateador supera el más endiosado de los calificativos que pudiéramos adjuntarle. Por supuesto: Sobrevalorarlo disminuiría su clase y esa versatilidad que ha construido en par de décadas, donde ha tomado categoría de master en discernir un alto por ciento de los pitcheos que no están sobre el rectángulo (en zona vertical de strike). En 20 temporadas, 2508 bateadores han alcanzado –por lo menos— 200 o más apariciones al plato, y ninguno ha logrado igualar en dos campañas al ambidextro espirituano.

Lo que me pareció demasiado, Cepeda lo convirtió en nada con apenas 365 paseos por la caja de bateo. Tomó esos 108 boletos que lo separaban de Antonio Muñoz, quien era líder de todos los tiempos con 1556 bases por bolas antes de la 57 Serie Nacional. Desechando en 76 oportunidades esa cuarta pelota mala —si obviamos las 33 bases intencionales—, el aún respetado bateador de 37 años, marcó un 188 OPS ajustado, con .503 de OBP y un 1.115 OPS cuando encontró corredores en el circuito. Después de estos 109 boletos de Cepeda en 2017, habría que ver cuánto demorará y quién será el próximo bateador en empatar o superar esa marca… Cuando llegue ese día, si el recordista logra la hazaña con 94 hits y sin recibir pelotazos, entonces quizás podríamos decir que él superó realmente a Frederich Cepeda. ¿Cuántos años pasarán? Fueron 14 años en el reinado de paseos de Juan Manrique, mientras la lógica del presente indica que llevará tiempo batir el récord de Cepeda.

10. Triste despedida de 2017: Lesión de algunas perspectivas…

Que coincidencia más triste: Los talentosos outfielders Yoelkis Céspedes y Víctor Víctor Mesa posiblemente no jugarán los playoffs… Al menos Céspedes estará fuera por 45 días (según se informó en la transmisión de Radio Artemisa), lo que impedirá su participación en la postemporada. Él recibió un pelotazo mientras comparecía en uno de los partidos reprogramados de Granma vs Artemisa, en un instante donde volvía a ser otra gran perspectiva para mirar en la postemporada. Después de navegar los primeros 45 juegos con .277 BABIP, Céspedes ascendió a .302, con un .336 wOBA y el más alto porcentaje de conexiones de línea de su carrera, con 34.1. Mesa, la otra cara de los prospectos cubanos del presente, se recupera de una lesión después de una carrera agresiva de home a primera, y las posibilidades de que juegue en los playoffs solo sería si los Industriales llegan a la final.

Las historias de 2018 están por llegar, y eso es sinónimo de que el béisbol vive, lo que constituye una alegría reconfortante —hasta en los peores momentos— para todos nosotros, ¡los fieles amantes del juego!

 
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