Series Nacionales: Miranda, el que recibió la primera pelota

Detrás del plato, el camajuenense Germán Miranda Heredia (Foto de la izquierda por Ramón Barreras) no fue un receptor de talla extra como Lázaro Pérez, Ricardo Lazo, Juan Castro, Albertico Martínez o Ariel Pestano. Más bien resultó un pelotero discreto, pero tiene un mérito histórico, pues le correspondió el honor de colocarse los arreos para recibirle al desaparecido Jorge Santín los lanzamientos en el momento en que Fidel, actuando como bateador dejó inaugurado el clásico beisbolero cubano, el 14 de enero de 1962.

Chovito, quien este 15 de noviembre cumple 83 años es el segundo jugador más longevo entre todos los villaclareños que intervinieron en el certamen fundacional. Le ha arrancado tantas hojitas al almanaque como Reinaldo Díaz, Macho Colás, quien se le irá delante cuando el próximo mes de diciembre arribe a los 84.

Además, de los que conformaron la alineación regular que presentó Azucareros aquella memorable tarde, en la que derrotaron a Orientales, 6 a 0, solo Miranda y el toletero Miguel Cuevas Piedra han sobrevivido hasta nuestros días, porque los restantes siete titulares ya fallecieron.

Germán Miranda

«Fue algo muy grande e inolvidable», me confesó Miranda en una visita que le hice a Camajuaní en el año 2005. «Eran cerca de las dos de la tarde, los peloteros de Azucareros y Orientales nos preparábamos para efectuar el primero del doble juego programado para ese día, cuando en medio de aplausos cerrados de los más de 25 mil aficionados congregados en el estadio Latinoamericano apareció  Fidel bate en mano, nos saludó, dijo algunas palabras y se dispuso a consumir su turno. Después de conectar hit, me dio la mano y se dirigió hacia los bancos. Le agradezco infinitamente al béisbol que me haya permitido la dicha de haber visto tan cerca al Comandante».

Miranda defendía la antesala del actual central “José María Pérez” cuando al receptor de su equipo le dieron un bolazo. Sin pensarlo le pidió al manager que le diera la posibilidad de probarse en esa posición. Así quedó definido su destino en la pelota.

Sus andanzas por los campeonatos nacionales comenzaron con los Azucareros de Tony Castaño, en 1962. En la siguiente campaña vistió la franela de Orientales, para regresar a las filas del  “azúcar” en 1964 y cerrar su expediente en estos torneos con .270 de average y .990 de promedio en la defensa.

No implantó récords impresionantes en su carrera, su nombre prácticamente  queda en el olvido entre los cientos de peloteros que han pasado por los diamantes a lo largo de estas 56 versiones del campeonato nacional de pelota, pero él puede decirle a todo el mundo con un toque de vanidad, aunque conozco de su modestia: «yo fui el que recibió la primera bola que se tiró en series nacionales».

 
Los récords irrompibles de las Series Nacionales
Miguel Caldés en el recuerdo
Muere Andrés Telemaco

ver más