Las verdades del Salón de la Fama: Votación

Salón de la Fama

El Salón de la Fama del Béisbol Cubano en la isla, ha sido anunciado como reabierto, recuperado y todo un sueño de hadas ha llegado con él. ¿Pero verdaderamente es un asunto consolidado? ¿Cómo se escogieron, los primeros en recibir el mérito tras tantos años? ¿Es el INDER solo un participante más? ¿Se podrá contar con transparencia todo el tiempo? ¿Dónde, finalmente, será establecido el recinto sagrado? 

Esta vez no me quise apurar, pues eran demasiadas dudas e incongruencias, además que varios de los participantes en el Coloquio: Museo y Salón de la Fama, me dieron distintas respuestas a las mismas preguntas. Entonces no me quedó de otra que transcribirles lo que sé y no se ha dicho, en una serie de trabajos sobre el tema, a la vez que daré mis impresiones finales, en el último de ellos (bueno, y en el resto también). 

Hoy comenzamos con la votación, quizás el elemento de más importancia, pero a la vez el que resulta medidor y atractivo extra. 

La elección al Salón de la Fama, aunque sea al de los mejores tuerquistas, es un mérito y lógicamente quien lo hace primero, quien se lleva la mayor cantidad de sufragios y quien fracasa en el intento, son partes indisolubles de la sazón, que no se pueden pasar por alto. 

Nuestro Salón dejó de funcionar en 1960, por razones altamente conocidas y es absurdo seguir emborronando cuartillas por gente que no lo merece. A esas alturas un total de 69 miembros habían sido electos y existe ahora mismo un vacío enorme, de 54 años, donde se ha jugado mucha pelota de sangre cubana, en todas las esquinas del planeta, a la vez que, decenas de peloteros nuestros se han ganado el privilegio de ser reconocidos, a puro sudor. 

Como es imposible decir antes de 1959 y después, las categorías fueron definidas en peloteros de Series Nacionales y peloteros fuera de las Series Nacionales. Para dejarlo más claro, Liván Hernández pertenece a la primera categoría y Tany Pérez a la segunda. Sin embargo, lo justo (que no necesariamente ocurrirá), es que si Liván es considerado, su carrera TIENE que abarcar toda su vida deportiva, pero bueno, eso es tema de otro momento.

Ian Padrón
Ian Padrón, organizador principal del recuperado Salón de la Famadel béisbol cubano. (Foto por I. de la Rosa)

Entonces, definidas las clases y para no favorecer a nadie, los encargados del proyecto que ha hecho renacer esta parte de la vida de nuestro béisbol (¡Gracias a todos, MUCHAS gracias a todos!!!) decidieron que esta primera selección tendría a 5 de cada una de las categorías, por lo que la lista inicial fue de 200 atletas (a 100 por lado). 

Ese total se enfrentó al escrutinio de todos (TODOS los participantes del coloquio, acto con el que no puedo estar de acuerdo, pues no era el Presidente del CDR o el mejor trabajador del año de la Empresa Eléctrica) y quedó reducido a 20 (10/10). 

Vale la pena hacer un alto, pues en ese instante Ian Padrón, leyó los nombres de todos los atletas que recibieron votos, pero no lograron ser incluidos entre los 20 finalistas. 

Los nombres de Orlando “el Duque” Hernández y Antonio Pacheco fueron mencionados, juntos con el de otros varios, y recibieron igual o más aplausos que el resto, inclusive Antonio Pacheco quedó en el lugar 11 entre los jugadores de Series Nacionales, pero el Salón de la Fama estaba muy nuevo para arriesgarlo todo en la primera votación y muchos de los que tuvieron el privilegio de elegir, se vieron obligados (diplomáticamente) a negarle su voto a Pacheco. Esto último, no obstante, es pura especulación, pero parece demasiado absurdo y conspirativo, que Pacheco no estuviera. 

Se efectuó entonces, la votación por quienes serían los 25 miembros del Tribunal de Selección, quienes estarán vigentes por 2 años y les menciono, como dato interesante, que Rodolfo García, Modesto Agüero, Julita Osendi o Roberto Pacheco NO fueron escogidos entre los 25, dejando claro que sus respectivos conocimientos de béisbol, no son considerados ni siquiera, por sus iguales. 

Volviendo a los 20 finalistas de esta primera reelección, los beisbolistas fueron: 

Conrado Marrero, Camilo Pascual, Esteban Bellán, Orestes Miñoso, Amado Maestri, Tany Pérez, Luis Tiant Jr., Willie Miranda, Pedro Natilla Jiménez y Roberto Ortíz, por los que no vieron Series Nacionales, mientras que por el otro lado estuvieron Omar Linares, Antonio Muñoz, Luis Giraldo Casanova, Braudilio Vinent, Orestes Kindelán, Ramón Carneado, Pedro Chávez, Víctor Mesa, José Antonio Huelga y Manuel Alarcón. 

El primer escándalo es la presencia de Amado Maestri, Pedro Natilla Jiménez, Ramón Carneado y Manuel Alarcón, entre los 20 mejores. 

Todos personajes con historia en el deporte nacional, pero: 

Maestri fue un pelotero regular, nada extraordinario y un gran árbitro, pero después de medio siglo sin poder ascender a donde debe estar la verdadera fama, un imparcial no puede ir por encima de muchos peloteros (MUCHOS) que pudieron ser incluidos. Que haya salido a defender a los estudiantes que saltaron al terreno, en contra de Fulgencio Batista en los 50’s, es sin dudas la “palanca” que movió a Maestri dentro del Salón antes de tiempo y aquí está el problema político. Este sin dudas es un strike que se tomó el Coloquio, sonoramente, pero no fue el peor. 

Pedro Natilla Jiménez (Oh my god!?), ¿En serio? 

¡Jiménez no está ni entre los 100 mejores peloteros cubanos de todos los tiempos!!! 

Fue un buen entrenador, pasó sus experiencias y sobre todo se quedó en Cuba (y se habló de él hasta el cansancio, como si supiera tirarla por debajo de la tierra), pero estamos hablando de pelotero común y un entrenador aceptable. No digo más. 

Ramón Carneado fue otro pelotero ordinario y quizás el mejor manager que haya pasado por Series Nacionales, con 4 temporadas como piloto y las 4 como Campeón Nacional, con Industriales, consecutivas. 

Aquí la historia es distinta, es una figura condenada por el proceso revolucionario. Carneado tendrá su momento de redención (si el Salón de la Fama mantiene su vida y propósito), pues que fuera eliminado como manager por “no estar integrado” y por competir en popularidad con los altos líderes políticos, es extremadamente injusto, pero igual es un manager y esta vuelta debió ser de peloteros exclusivamente. 

Manuel Alarcón y que cierren la Trocha… 

Manuel Alarcón no es mejor que Jorge Luis Valdés, Omar Ajete, José Ibar, Santiago “Changa” Mederos, José Ariel Contreras, Rogelio García, Manuel Hurtado ni otros tantos que puedo seguir mencionando. ¿Que ocurrió aquí? El romanticismo poético de nuestra prensa y la repetición hasta el cansancio de las mismas leyendas, que hasta nuestros encargados de impartir justicia histórica, han caído en la desmemoria y sus mentes tienen un único-muy-aburrido parlamento. (No todos ellos, evidentemente, pero esto nos hemos cansado de avisarlo por años y ahora los lavados de cerebro y el encubrimiento histórico, comienzan a cobrar sus consecuencias.) 

Recuerdo en mis años de radio, en Tribuna Deportiva de la COCO, haberle dicho a los colegas Iván Alonso y Yasel Porto, al aire, que el principal problema que va a enfrentar el Salón de la Fama no es el político, sino el paternalismo. 

Es más de medio siglo escuchando los mismos nombres, las mismas historias, una y otra vez, a tal extremo que muchos colegas, inclusive más jóvenes que yo, las repiten como verdades absolutas e irrefutables. ¿Qué le estamos dejando a las generaciones futuras? ¿Las mismas enajenaciones de nuestro pasado? 

Tony Oliva, Dagoberto “Bert” Campaneris, Sandy Amorós, José Cardenal, Tony “el haitiano” González, Cookie Rojas, Mike Cuéllar y Tony Taylor, son peloteros tan buenos o mejores, de los muchos que colman las planas (inclusive de trabajos que se repiten íntegros, año tras año. ¡Revisen!!!) de los periódicos en Cuba. 

¿Qué los ha mantenido alejados, como si no fueran parte de nuestra historia? Que decidieron seguir jugando pelota en otro lugar y no en Cuba. No les interesaban los preceptos revolucionarios y prefirieron abandonarlo todo, TODO, con tal de continuar tras sus sueños y ver hasta donde llegaban sus habilidades. 

Esta pequeña reflexión me lleva hasta la barbaridad de la votación: 

¡Conrado Marrero fue el único pelotero con el 100% de los votos!!! Whattttttttt the what????? 

Varios medios de prensa se hicieron eco, con mucha fanfarria, de que el único votado, de manera unánime, para esta selección inicial, fue Conrado “Connie” Marrero. De esto ser cierto, es el disparate mayor de los que vamos a hablar en este trabajo (hay otro peor, pero queda para jornadas posteriores). 

Déjenme dejar clara mi posición: 

Conrado Marrero pertenece al Salón de la Fama, pero ni siquiera en su primer año de elegibilidad. NO. 

Votantes
Parte de los votantes en la selección de este 2014. (Foto por Y. Porto)

No obstante, puedo tener un alarde romántico, por su reciente fallecimiento y entender el lado nostálgico de la mayoría de los votantes, por lo que acepto (no sin antes dar mi criterio) que Marrero pudiera entrar en la clase del 2014. Pura coyuntura. 

LO QUE SI ES IMPOSIBLE PARA MI, es consentir que Marrero vaya al Salón con el 100% de los votos y peor aún, que sea el único. 

Excluyendo a Maestri (ya hablamos de eso), Marrero no es mejor que ninguno de los 8 que comparten con él la reinauguración del sagrado recinto. Que ninguno de ellos, repito. 

Si alguien en el extranjero vio lanzar a Connie en algún momento y se entera de: “…Marrero…100%...único…” va a decir, con conocimiento de causa: “En Cuba no ha habido un pelotero que sirva en 50 años” 

Lo de su fallecimiento, inclusive su longevidad, es trascendental, pero Marrero es un pelotero más de nuestra historia, no el primero. 

Marrero lanzó con éxito en la Liga Amateur, en Campeonatos Mundiales y estuvo 5 años con el sotanero Senadores de Washington. Eso significa que en Cuba, por ser la Liga Amateur racista y por ende excluyente para los negros y además los jugadores profesional (no era su culpa, pero a la vez medidor incompleto), lanzaba frente a una porción muy limitada del talento cubano. En eventos internacionales, frente a otros amateurs (y ya sabemos que significa eso) y a las Mayores llegó muy viejo, me da lástima por él, pero así pasó con muchos. 

No es mi intención minimizarlo, pero hay que ser realista. El Salón de la Fama es para los mejores peloteros y el orden en que entren, más sus votos, no pueden estar determinados por haberse ido o quedado. Saben bien de lo que hablo. 

En este caso no soy del tipo extremista, como se es en Cooperstown. Podía haber jugadores 100% en esa vuelta, pero Linares y Casanova, quizás Pascual, pero ya. 

Imagínense ustedes que Víctor Mesa, Luis Tiant, Tany Pérez (miembro real del Salón de la Fama más importante del mundo) y Antonio Pacheco, no lograron entrar en esta vuelta. ¿Si Marrero se llevó 100% cuanto se llevaran esos 4? ¿200%? 

Ya lo había advertido en aquel programa radial de la COCO y anoche, el amigo, colega y compatriota Damián Lorenzo Delgado Averhoff me decía (lo parafraseo): “tranquilo Daniel, que si han jugado 100 000 peloteros en Series Nacionales, 100 000 irán al Salón de la Fama” en total sarcasmo. 

En fin, que el paternalismo empezó haciendo de las suyas en la reapertura de nuestro Salón. 

Los 5 escogidos por lado, ya se conocen: Pascual, Bellán, Miñoso, Maestri y Marrero, acompañados por Linares, Casanova, Kindelan, Vinent y Muñoz. 

En el caso de Maestri, este llegó empatado con Tany Pérez y se hizo una vuelta extraordinaria, donde el árbitro ganó 10 votos a 9. 

La urna de la votación se situó al lado de la tarja donde están los 69 inmortales exaltados antes de 1960 e hizo que el proceso luciera tan acertado como debía.

Importante decir, como nota discordante, que de los 25 miembros del Tribunal de Selección, solo 19 se presentaron el día en cuestión, a emitir sus sufragios. 

Les dejo por el momento, anunciándoles que quedan trabajos por publicar sobre este tema y recordándoles que “Periodismo es escribir sobre lo que nadie quiere decir, mientras el resto es relaciones publicas” 

Sin más por ahora,