WBSC Premier 12' 2015: Cuestión aclarada: ¡Es imposible dirigir peor que Victor!!!

Se acabó el Premier 12 para Cuba en la instancia que la mayoría creímos razonable, en cuartos de final, conseguimos el sexto lugar y de nuevo, estamos invocando dioses del beisbol de antaño y equipos Cuba unificados, cuando en realidad todas nuestras derrotas tienen dos denominadores comunes: el sistema de béisbol y el manager. Víctor, sin embargo, lo ha llevado a otro nivel, el de que ‘peor imposible’.

La falta de seriedad en la pelota cubana, en todo el sentido de la palabra, es causa del descalabro y año tras año nos encontramos con managers que han lucido muy mal al frente del equipo Cuba. Recordando por ejemplo a Antonio Pacheco en aquella Olimpiada 2008 donde se olvidó del ABC del béisbol, a Esteban Lombillo que es un maestro para preparar lanzadores pero no un estratega en el diamante o a Eduardo Martín (con sus infinitos masters en dirección de béisbol) quien fue el primero en ser anunciado como manager por 4 años del equipo nacional y solo duró uno. 

Pero Víctor…no. Víctor está en otra categoría, única, diseñada por él y solo para él. 

No confundamos los términos, Víctor sabe de béisbol, muchísimo, pero eso no se traduce necesariamente en tener temple para dirigir, en saber leer los juegos con la cabeza y no con el corazón (capricho en este caso) y en conseguir el autocontrol al frente del equipo que a ti se debe. Víctor en esas categorías es un inepto, que aun quiere salir a coger un bate y resolver el problema él mismo y aunque lo más probable es que tendría éxito en eso, pues como pelotero fue grande, como manager es de los peores. 

Vendrán las escusas, inclusive ya Mesa ha tomado la posición de ‘hice lo que pude’ y en gran medida tiene razón, pero un manager de béisbol que se respete no puede aparecerse con que ‘los peloteros se fueron sin señas’ o con un coach de tercera que parece dirigiendo otro partido, en otras circunstancias. 

Si Víctor es el director del equipo, lo hilos tienen que moverse a su antojo y en el Premier 12, nuevamente, parece que sus peloteros ‘están libres’ todo el tiempo y después a llorar derrotas. 

Hemos hablado hasta el cansancio de la presión extra de toda la gritería, impotencia y falta de respeto de Mesa desde el dogout. Los comentaristas en inglés se burlaban de eso, pues cada swing al aire y cada foul de determinados peloteros llevaba su mirada de ‘disculpas-justificación’ al banco, evitando la reprimenda. 

El clímax de tensión se cumplió cuando sentó en el medio del inning a Julio Pablo Martínez, porque el talentoso muchacho perdió una bola en el sol. 

Parece que ha Víctor, en toda su autosuficiencia, se le olvida que él también fue humano y cometió 150 errores en Series Nacional (fildeó para .963, nada extraordinario), se ponchó 843 veces, fue cogido robando 238 veces y bateó de 19-1 (.053) en la postemporada de 1986. Nada de esto empaña su excelente carrera como beisbolista, pero no recuerdo ningún manager dándole una perreta como las que Victor escenifica, por una pifia, una cafetazo, un fracasado intento de robo o por ser out tras out en un playoff. 

Julio Pablo se perdió en el sol y le ocurrió lo peor y más antipedagógico que le puede pasar a un atleta. El regaño público, transmitido por la televisión mundial y con par de comentaristas en inglés diciendo ‘parece que en Cuba se juega el béisbol de una manera muy distinta’. 

La suerte de Víctor, sin embargo, es que nadie se le encara en esas mismas condiciones, con todas las cámaras apuntando al incidente. Si Julio Pablo ahí mismo le dice desde el center field NO, cabeza y mano negando simultáneamente, agregándole al remplazo que regrese que él no se va a mover de su posición, entonces otro gallo cantaría. Pero insisto, Víctor con su cara de malo, su manoteo, su guapería, sus faltas de respeto y sus griterías, tiene suerte que nadie se le encare. 

En este caso, Mesa le debe disculpas a Julio Pablo que no van a ocurrir, al menos no públicamente. 

Continuando con la desacertada dirección de Víctor, hay una categoría donde su fracaso es mayúsculo: manejando el pitcheo. 

Por eso los 120 lanzamientos de Moinelo en un juego donde Cuba no bateaba ni tirándose la pelota ellos mismos (Victor no saber leer los juegos). Por eso sacar a José Ángel García para reservarlo para los cruces le costó un partido y la agonía de discutir el pase venciendo a Italia 2-1, ¡ITALIA POR DIOS!!! 

Y por eso Jonder Martínez y Yoelkis Cruz debutaron inexplicablemente en ¼ de final. 

Y es que Víctor cree que él se ríe del librito del béisbol y de los enfrentamientos de zurdos contra zurdos, cuando en realidad el librito y el béisbol se ríen de él, que no entiende porque pierde campeonato tras campeonato. 

Mesa no tiene idea de qué hacer con sus pitcher y su desenfreno le pasa factura la mayoría de las veces. 

Rematándose él mismo y para terminar, están las incumplidas promesas de Víctor: 

- Anunció unos jugadores titulares que eran inamovibles antes del torneo, pues garantizó que con esos iba a salir todos los días y al segundo juego ya hubo cambios. 

- Juró que estaba seguro que estaríamos entre los 4 del torneo y entonces, viendo los resultados, creemos que quiso decir que estaría entre los 4 equipos que se eliminaban en cuartos de final, pues pasar de esa instancia (sabíamos todos, menos él) era hartamente difícil. Víctor terminó diciendo que el sexto lugar no es malo, y puede ser que para un manager poco efectivo como él ese puesto no sea vea tan mal. 

- Ese mismo Víctor que creía que estaríamos entre los 4 mejores, terminó diciendo que ‘seguimos afrontando graves problemas técnico-tácticos’. ¿Cómo Mesa se enteró después de perder en el Premier 12 de lo que todo el planeta sabe desde hace años? o ¿Será que es más fácil justificar la derrota que asumir responsabilidad por no cumplir con su palabra? 

- La modestia lo elude y Víctor no acaba de entender el daño que hace su optimismo irreal, cuando lo mejor sería enfrentar cada evento con humildad. Pero Mesa no entiende nada y sus juegos son ‘a la mentira’ (Dijo en entrevista tras la derrota con Taipéi que ‘100 veces a la verdad le ganamos’ ¿?), mientras que la fanaticada se pregunta cómo otra vez nos tocó Victor de manager. 

- Se fue el Premier 12, de la misma manera que se nos han ido varios, muchos torneos. Enseñanzas tuvimos de todo tipo, pero algo nos volvió a quedar claro, cualquiera puede dirigir mejor que Víctor Mesa. 

Sin más por ahora, 

 

Daniel de Malas es un asiduo escritor de BaseballdeCuba.com. Usted puede leer más de él en su blog http://www.swingcompleto.com/. Esta historia no está sujeta a la aprobación de BaseballdeCuba.com.