Cubanos vs Retos en MLB 2018: Jugadores del 6 al 10

Por: Yirsandy Rodríguez | yirsandybdc2018@gmail.com 

¡Bienvenidos a la segunda edición de los retos de cada cubano para MLB 2018! La lista que viene a continuación cuenta con los jugadores del 6 al 10, prácticamente la mitad de nuestro análisis en BaseballdeCuba.

Todos los niveles: 1-5 | 6-10 | 11-15 | 16-20 | 21-25

Kendrys Morales. Foto: MLBPressBox6. Kendrys Morales vs Los ‘indicios’ de una pérdida de poder en su swing

En 2017, Kendrys golpeó 28 jonrones y empujó 85 carreras, navegando en una alineación donde solo cuatro bateadores calificaron con 502 PAs y fue liderada por la explosión ofensiva de Justin Smoak, productor de 38 HRs y 90 RBIs. La pregunta es, ¿fue tan mala la temporada de Kendrys respondiendo a su contrato de $11 millones de dólares por año? Mirando que su WAR fue de -0.6 según FanGraphs, la campaña parece un fracaso. 

Los Blue Jays se aventuraron contratando a Morales por tres años y $33 millones, así que valoraron al menos $11 MM por año para exigir (al menos) una victoria sobre remplazo. Kendrys no lo consiguió, y tendrá que trabajar fuerte para arreglar eso en 2018. Sus 132 strikeouts de 2017 apagaron la posibilidad de que alcanzara los 30 jonrones y algunas remolcadas más. Al final, Smoak registró 3.4 WAR, pero con sus 38 HRs empujó solo cinco carreras más que Kendrys. En sí, recordemos que WAR nos ofrece el valor monetario o comercial de un jugador, no enteramente una métrica con todo lo positivo en varias situaciones importantes de juego. A mí me suena interesante que Kendrys haya conseguido 21 HRs y 64 RBIs en las victorias de los Blue Jays: Eso significó que el 75% de sus rendimientos en ambos casos fueron vitales para el éxito de su equipo. 

¿Cuál es el problema aquí? Regresamos a los ponches, pero seguimos hasta darle un examen más profundo a la poca producción de Kendrys contra los cambios de velocidad. Vamos a partir de la oposición: Desde 2015, cada año Kendrys ha sido el bateador que más porcentaje de cambios de velocidad ha recibido en el home plate, con 21.0%, 17.3% y 17.6%, respectivamente. ¿De qué manera ha respondido ante esa avalancha? Estos son los promedios de slugging: .362, .351 y .281, por su orden, desde 2015 a 2017. Ya sabemos que el resultado es pésimo contra un pitcheo en sí, pero aquí viene, de seguro, la tarea principal que tiene Morales para 2018: ¿Cómo y cuándo abanicar sobre cualquier pitcheo en la zona baja? Él definió 167 de sus 608 PAs con pitcheos en la parte baja, dentro y fuera de la zona de strike. Ahí, bateó apenas esto: .105/.186/.171, con un terrible descalabro de 91 strikeouts y solo 13 bases por bolas. Conectó solo seis extra bases, y la distancia promedio de sus bolas en juego fue de apenas 146 pies. ¡Hay motivos para luchar por vencer un reto en 2018!

Raisel Iglesias. Foto: MLBPressBox7. Raisel Iglesias vs La costumbre perdedora de los Rojos de Cincinnati 

Creo que hemos hablado poco del valor de Raisel Iglesias, y lo difícil que debe ser para cualquier pitcher asumir esas pocas situaciones de salvados en un equipo perdedor como los Reds de Cincinnati. Por mucho enfoque, preparación y deseos, cada día es un reto bastante difícil para Iglesias, aunque él ha expresado el deseo de mantenerse con los Reds. Tomar su maleta, ir al bullpen, prepararse previamente y estudiar al oponente, pero con mucha menos seguridad de que va a relevar en ventaja, a diferencia de otros cerradores en equipos acostumbrados a ganar. Entre los lanzadores activos de tres temporadas en MLB, Iglesias lidera en ERA (3.14), salvados (34) y es segundo en la tasa de strikeouts (10.1), a solo una insignificante diferencia detrás de Lance McCullers (10.2), el hombre que inició por los Astros de Houston el Juego 7 de la Serie Mundial 2017 contra los Dodgers de los Ángeles. 

Zach Davies (31) y Aaron Nola (24) son los líderes en victorias del grupo de 18 lanzadores de tres temporadas, que promedian unos 25 años de edad. Así que, el valor de Iglesias es mucho más grande del que podríamos pensar. Pero su desafío en 2018 no depende de él: Cerrar juegos en los actuales Rojos de Cincinnati no ha sido fácil, y la presión de aprovechar las oportunidades de salvar cada vez se hace más grande. Contra ese reto, Iglesias tiene uno de mis deslizadores de sliders favoritos, así que espero un gran año para él, aunque los Rojos sigan siendo una tarjeta segura de despido en las opciones de playoffs cuando entremos en julio.

Yonder Alonso. Foto: MLBPressBox8. Yonder Alonso vs El desajuste a mitad de temporada

Quizás no hemos indagado mucho sobre esos 20 jonrones que ayudaron a Alonso para viajar al primer All-Star Game de su carrera en 2017. Él golpeó 20 bolas más allá de los límites, una nota que sobresalió rápidamente como su récord personal, derribando los nueve que consiguió (a los 25 años) con los Padres de San Diego en 2012. Pero hay algo más interesante ahí: Revisé todas las primeras mitades de temporadas, y antes de 2017, sumaba 20 jonrones en 1342 PAs de su carrera en las Mayores. Este era el más alto de sus impactos con el madero, pues Alonso había conseguido en tan solo 298 PAs los mismos jonrones que acumulaba en todos los meses de marzo a julio en su carrera. Sin embargo, la pobre colecta de ocho cuadrangulares en la segunda etapa de la temporada evitó que Alonso mandara a publicar su primera campaña de 30 jonrones en la MLB.

En 51 partidos iniciados bateó apenas para .254/354/.420, por debajo de su ardiente línea de .275/.372/.552. Si miramos su OPS, la caída es aún más notable, de .934 a .774, aunque todos los indicios de descenso ofensivo no se comportaron así. Bajó solo un punto en el BABIP, de .302 a .301, y las tasas de ponches y bases por bolas no se movieron mucho: La correlación BB-K fue de -10.1% y luego de -9.0%, respectivamente. Traduciendo estos números, no cabe duda que, Alonso, perdió más poder en la ruta de su swing en comparación con su rendimiento total en el home. 

Viendo esto: ¿Qué significaría un mejor equilibrio en ambas mitades de campaña? No estoy diciendo que ese sería el mejor camino, pero una buena primera etapa —como la de 20 jonrones de Alonso en 2017— merecía un mejor enfoque para afrontar la segunda mitad del año. Por eso es que le damos tanto peso a las temporadas de 30-100 (jonrones-remolcadas) y 40-100, aunque aparezcan ahí 100 o más strikeouts. En el historial de Alonso aún no se registra ningún año de 30-100, pues el mejor fue en 2017 con 28-67. Este es su media en los últimos tres años durante la segunda etapa del año: .261/.335/.406, 14 HRs y 65 RBIs. Ahora tome ese mismo resultado, pero en toda su carrera: .280/.350/.421, 27 HRs y 143 RBIs. La diferencia es considerable, sobre todo en el éxito de contacto y poder. En este último, pruebe los porcentajes: El 59.7% de los jonrones de Alonso han llegado en las primeras mitades de temporada.

Así que, para lograr esos numeritos y responder debidamente a su contrato de $16 millones de dólares con los Indios de Cleveland hasta 2019, él deberá estabilizarse en ambas etapas. ¿Será más grande el 2018 que 2017 para Alonso? ¡Vamos a esperar lo mejor! ¡En el béisbol todo puede suceder!

Adeiny Hechavarría. Foto: MLBPressBox9. Adeiny Hechavarría vs La pérdida de impacto ofensivo

A veces pasamos horas buscando los mejores numeritos o el gancho más atractivo para una predicción de pretemporada. Pero analizar el béisbol es mucho más que todo eso. Partiendo de que los Rays de Tampa Bay le ofrecieron un contrato de $5.9 millones para 2018 a Adeinys Hechavarría, vamos a analizar algunos puntos que deberá sobrepasar el cubano. ¿Dónde está su foco más problemático de rendimiento? Obviamente, en la ofensiva. Hechavarría ha sido un pelotero brillante jugando en el shortstop, con más-17 DRS desde 2013, el sexto mejor registro en todas las Grandes Ligas. Por supuesto, eso lo llevó a ganar un 1.6 bWAR en 2017, a pesar de marcar su segunda peor tasa de ponches (21.9%) en toda su carrera, durante los 77 juegos desde el traspaso a los Rays. Entonces está claro: Los Rays quieren la defensa de Hechavarría y están mirando hasta dónde él podría ir integralmente. Viendo esto, creo que encontré un argumento que alivió el porcentaje de fallo de los Rays en este contrato: Hechavarría ha sido un mejor bateador contra la División Este de la Liga Americana. He aquí mi hallazgo:

  • Ofensiva: .280/.310/.399, .709 OPS. ¿Cómo pueden esos números ser tan sobresalientes? Aquí vienen varios puntos comparativos:
  • Ofensiva de su carrera: .255/.291/.345
  • Ofensiva de su carrera, sin outs: .275/.303/.371
  • Con corredores en posición de anotar: .250/.305/.346
  • Con las bases vacías: .268/.308/.352
  • Con el juego empatado: .242/.288/.342
  • Cuando está delante su equipo en el marcador: .273/.305/.370
  • Cuando juega en casa: .237/.268/.330
  • Cuando el equipo ganó el juego: .292/.330/.405, .735 OPS, .336 BABIP

Podríamos agregar muchos más parámetros aquí, pero creo que los mencionados son varios de los más solicitados por usted en los sitios web de consultas estadísticas. Entonces, ¿qué predominio vimos ahí? La línea ofensiva de Hechavarría contra los equipos del Este de la Liga Americana fue superior a todas esas muestras, exceptuando las ocasiones en que golpeó y su equipo ganó el partido. La visión de los Rays en ese sentido puede ser justificable: Obtuvieron a un shortstop de defensiva élite, y tienen la perspectiva de que él pueda golpear mucho mejor en 2018 contra los equipos que más enfrentará.

Todavía hay tendencias positivas que mirar: Hechavarría fue mucho mejor contra pitcheos que sobrepasaron las 90 mph, que al poner en juego cualquier pelota de velocidad menor a las 89 mph. Obtenga el dato:

2017

Bateando vs fastball: .283/.321/.456, .338 BABIP, -20.2 BB-K%

Bateando vs breaking ball: .233/.244/.371, .264 BABIP, -14.6 BB-K%

Bateando vs cambio de velocidad: .217/.235/.270, .258 BABIP, -16.0 BB-K%

Si Hechavarría ha podido batir los pitcheos más difíciles de golpear (los de más velocidad), entonces él puede hacer ajustes para no abanicar tanto y tener más éxito contra las bolas rompientes. 

Él ha bateado .219/.252/.335 en su carrera dentro de Tropicana Field, y antes de vestirse con el traje de Tampa Bay Rays pasó una sequía sin conseguir un paseo en 97 PAs contra ellos. Había conectado para .223/.232/.298, con 25 strikeouts. Obviamente, los Rays sabían eso, pero admiran aún el talento defensivo del cubano para mantener su defensiva en 2018. La inversión ya está hecha y, como indica la lógica, aquí habrá solo dos caminos: Al éxito o al fracaso. ¡Esperemos lo mejor del Adeiny!

Yasmani Grandal. Foto: MLBPressBox10. Yasmani Grandal vs Los ponches y el túnel de las 502 PAs

Este podría ser el año que… Yasmani Grandal obtenga —¡al fin!— esas 502 PAs que lo incluyan en los filtros a la hora de contemplar sus estadísticas anuales, contando también con una gran temporada de breakout. Su mayor cantidad de PAs fueron las 482 de 2017, viajando al plato en 240 ocasiones entre el quinto y el sexto turno, y 384 frente a lanzadores derechos. Después de su debut con los Padres de San Diego en 2012, donde golpeó para .297/.394/.469, la mejor temporada de Grandal si de poder se trata fue en 2016. Ahí bateó 27 jonrones y remolcó 72 carreras, sus cifras récords personales en la MLB, ganadas en su segundo año con los Dodgers de los Ángeles. Eso fue excitante para Grandal, precisamente un año después de aparecer en el All-Star Game en 2015. Con sus 65 jonrones en las últimas tres temporadas, ya se sabe que él puede sacudir con furia los pitcheos en las Mayores, pero en 2017 apareció el peor de todos los enemigos posibles de un swing: Los Ponches. Las 130 veces que se fue por la vía del strikeout resultó la más alta cifra de su historial. Eso elevó el promedio de sus ponches hasta 141 por cada 162 juegos, y aleja la expectativa de que Grandal pueda batear 30 jonrones si consigue sobrepasar las 502 PAs.

Mirando que Grandal se poncha con una frecuencia de cada 3.6 AB en su carrera de 1840 AB’s, y conecta un jonrón cada 20.6, el peso de una larga temporada no creo que podría ser aliviado con muchos jonrones después de agosto. Así que, sin dudas, este es el foco que debería agitar el bateador ambidextro de los Dodgers, mientras su enfoque en el actual Spring Training esté en eliminar los strikeouts y llevar más pelotas fuera de los límites.

Dado el brillo que ha tenido Grandal detrás del home en los Dodgers, sabemos que la organización cuidará de su salud para que esté listo en la recta final de cara a los playoffs. Entonces, es posible que tenga algunos días de descanso, y su trabajo en agosto y septiembre no tenga el peso de todos los días (sobre todo en el porcentaje de entradas a la defensiva). Es por eso que tengo una teoría más: Si Grandal está más sano, trabaja para mejorar su enfoque a largo plazo en la campaña y aprovecha los descensos de varios lanzadores durante los últimos meses de temporada, es posible que estos resultados de 2017 lo lleven a tener un exitoso 2018:

Bateando vs fastball en 2017: .272/.342/.496, .838 OPS, 12 HRs, .309 BABIP y 22.1 K%.

Bateando vs fastball del 14 de julio en adelante: .216/.304/.432, 5 HRs, .736 OPS, .237 BABIP y 25.5 K%.

La pérdida de impacto en la segunda mitad de la temporada contra un pitcheo al que Grandal le hizo daño (con el 54.5% de sus jonrones en 2017) fue preocupante, ¿verdad? Por tanto, el reto ya está en los planes del cubano desde hace buen tiempo. Mientras, a nosotros nos queda ver cómo él lucirá en otra gran contienda con los Dodgers de los Ángeles.

 

Sigue a Yirsandy Rodríguez en twitter (@yirsandy), déjale un comentario o envíale una pregunta a su correo (yirsandybdc2018@gmail.com). ¡Comparte tus pensamientos y criterios con nosotros! ¡Nos une la pasión por el béisbol!

 

ver más