Cuba gana Oro y su primera corona en Series del Caribe en más de medio siglo

Un enérgico equipo Pinar del Río, campeón de la Serie Nacional de Cuba, reforzado con algunas de las estrellas más grandes de la isla caribeña, protagonizó una remontada impresionante en San Juan en el último fin de semana de la Serie del Caribe # 57 y por lo tanto hizo historia en el proceso.

La inspirada victoria borró las profundas decepciones surgidas en la tan esperada reaparición del año pasado a la Serie del Caribe, donde el país no había aparecido desde el título de 1960 ganado por el campeón de la liga profesional Elefantes de Cienfuegos cerró la primera etapa del campeonato anual de las ligas de invierno. La victoria cubana de este año rompe un dominio absoluto sobre la serie por parte de clubes de la Liga Mexicana del Pacífico que se había llevado tres de los cuatro títulos más recientes. Pero quizás lo más importante de todo, la remontada protagonizada el fin de semana por Pinar también puso fin a una larga y cada vez más desesperada sequía de campeonatos internacionales para los una vez aparentemente invencibles cubanos, que no habían reclamado un título importante desde su triunfo de 2005 en la Copa Mundial de la IBAF sobre Corea del Sur en Holanda. Y para darle vida a la victoria, las heroicidades largamente esperadas de este año se llevaron a cabo de la manera más dramática e improbable.

El pasado lapso de diez años ha sido realmente duro y un tanto estéril para las fuerzas de béisbol de Cuba. Después de cuatro décadas de dominar el escenario internacional contra una competencia mayor-mente de béisbol aficionado o escuadrones de nivel universitario, las victorias de repente se convirtieron cada vez más difíciles con la introducción de jugadores profesionales en eventos de la IBAF (incluidos jugadores de Grandes Ligas) con los Juegos Panamericanos de 1999. Es cierto que hubo muchas actuaciones de relieve durante la primera década del nuevo milenio, pero una serie de “no celebraciones” por segundos puestos en eventos vitrina tales como los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, el torneo inaugural del Clásico Mundial de Béisbol de 2006, los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, y tres finales al hilo de la Copa Mundial de la IBAF (2007, 2009 y 2011) dejaron poca satisfacción para los defensores del béisbol cubano que una vez que se vanagloriaba de exhibir 156 victorias consecutivas en torneos oficiales (1987-1997), sin un solo revés. El punto más bajo pareció venir el invierno pasado en Venezuela con un regreso desastroso a la competición de la Serie del Caribe, que vio a unos cubanos, superados en calidad (representado por el campeón de la liga, Villa Clara), ganar apenas un solo partido en cuatro salidas y partir en desgracia como el primer club eliminado de la lucha por el título.

Parecía que iba a ser más de lo mismo durante los primeros días de torneo de este año en San Juan, pues los cubanos rápidamente cayeron ante México y los dominicanos, ambas derrotas marcadas por una grave falta de bateo y una serie de colapsos defensivos poco característicos. En busca de la redención, la Federación Cubana había apilado el roster Pinar de este año con 18 refuerzos encabezados por los toleteros Frederich Cepeda, Yulieski Gourriel y Alfredo Despaigne, además de lanzadores de más alto calibre en la isla Freddy Asiel Álvarez y Norge Luis Ruiz.

Pero los entumecidos bates cubanos estaban en silencio contra la sólida si no espectacular demostración de pitcheo de los lanzadores de ligas menores mexicanos y dominicanos mientras los ases Álvarez y Ruiz fueron cada uno víctimas de costosos errores de la sorprendentemente vulnerada defensa cubana. Con sus dos mejores brazos ya no disponibles y con dos derrotas, más dos partidos por jugar contra los favoritos venezolanos y los locales puertorriqueños, parecía que la debacle del año pasado estaba a punto de repetirse, ya que los cubanos se habían metido una vez más en un agujero demasiado profundo para salir de él.

Las primeras derrotas iniciales en el terreno no fueron la única adver-sidad que azotó al director Alfonso Urquiola y a su cuerpo de dirección. Dos jugadores abandonaron el equipo a mediados de semana, en la víspera del tercer juego decisivo contra Puerto Rico, que puso al equipo de cara a una posible eliminación. La pérdida del novato del año de la Serie Nacional 2014 Vladimir Gutiérrez fue especialmente perjudicial ya que significaba un ya corto staff de lanzadores sería incluso aún más debilitado. Y el escape del infielder Dainer Moreira, también dejó al club con un único campo corto sano y confiable. Las “deserciones” también fueron en gran medida sin precedentes ya que los jugadores rara vez han dejado una escuadra cubano en medio de en un gran torneo, el único caso reciente es el que involucra al segunda base Aledmys Díaz quien dejó al equipo en la víspera del partido por el título en la Semana Beisbolera de Haarlem 2012.

Pero la representación cubana de este año probaría ser un equipo definido por notable cohesión y inusual e innegable espíritu de lucha. Con la espalda contra la pared el equipo de Urquiola se recuperó rápidamente con una gran actuación contra el anfitrión club de Santurce que tenía además el apoyo de una multitud rabiosa que sacudió el estadio Hiram Bithorn en diez tensos innings de sube y baja. Yosvany Torres lanzó admirablemente a través de poco más de cuatro innings y se fue con el juego empatado a dos carreras por bando. Erlys Casanova brindó un adecuado medio relevo hasta que el eventual héroe Héctor Mendoza se hizo cargo en el séptimo. Mendoza escapó amenazas desesperadas, tanto en la parte baja del octavo, dejando en circulación aun primer corredor en tercera, y en el noveno, cuando de nuevo se escapó de un rally con las bases llenas al ponchar a Yadiel Rivera. Roel Santos traería el eventual “hit de oro” en la parte inferior de la décima después que receptor Frank Camilo Morejón abriera con rolata por el cuadro y llegara a segunda por un costoso error en tiro. El dramático partido del miércoles significó que Cuba seguiría con vida, pero el camino aún era difícil ya sería necesaria la ayuda de los dominicanos que afortunadamente la trajeron en la noche siguiente al revertir con tra México y por tanto eliminaron a un Puerto Rico aún sin victorias de cualquier posibilidad de playoffs. Una derrota 6-2 de Cuba ante Venezuela en el último partido de la ronda inicial significaba poco para la clasificación, pero sí sugirió que el los pronósticos aún no esta-ban totalmente del lado de Cuba ya que una vez más el club de Urqui-ola fue hundido por un solo rally de un inning por parte de sus rivales, marcado por una serie de costosos errores defensivos.

Las estadísticas en bruto no estaban definitivamente del lado de Cuba de cara al último fin de semana de enfrentamientos del campeonato. Pinar había anotado el menor número de carreras (6) y se dejó la mayor cantidad (17) que cualquier equipo en el terreno de juego. Y entraron a las semifinales con un debilitado staff de lanzadores, dos abridores de calidad y un ya diezmado bullpen de cuatro hombres, incluso si los dos ases estaban ahora preparados ser utilizados nuevamente. Como tantas veces en el pasado, se perfilaba la pregunta de por qué los cubanos se habían arriesgado en traer una breve lista de apenas nueve lanzadores para el evento de una semana en San Juan. Pero el equipo cubano que enfrentó al invicto conjunto de Venezuela en las semifinales y al campeón defensor México en la final pareció ser un equipo diferente. Los cubanos se detrás temprano en el marcador contra los venezolanos al permitir Freddy Asiel tres carreras en la tercera y una en la cuarta antes de que Norge Luis Ruiz tuviera que entrar de relevo un día antes de lo previsto. La marea cambió, sin embargo, de forma rápida con el heroísmo a la ofensiva de Frederich Cepeda, cuyo triple con bases llenas en el sexto y doble que limpió las bases en el séptimo trajeron toda la ofensiva necesaria para la remontada. La reconocida máxima estrella internacional de Cuba se presentó precisamente cuando más se necesita, en lo que bien podría haber sido su momento más grandioso entre tantas actuaciones este-lares en varios años en un escenario internacional.

La experiencia profesional de alto nivel experimentada por Cepeda, Gourriel y Héctor Mendoza en Japón el verano pasado de nuevo parecía traer grandes dividendos en la noche final. Cepeda una vez más puso a Cuba en la delantera con un sencillo productor en la primera entrada, en las últimas entradas un oportuno jonrón de Gourriel fue vital, y Mendoza fue una vez más el salvador del bullpen cubano. La tensa final del campeonato reflejó la calidad competitiva de todo el evento de una semana. Los mexicanos se rehusaron a debilitarse ante la temprana ventaja de dos carreras de Cuba y ripostaron con un breve ataque contra un agotado Yosvany Torres en el quinto inning. Gourriel pegó quizás el mayor batazo de la semana con su jonrón soli-tario en la parte alta de la octava entrada que proporcionó una ligera ventaja de 3-1 al final del partido. Y entonces Mendoza volvió a cerrar la puerta a los oponentes, al sobrevivir a una amenaza importante con las potenciales carreras de empate y gane en segunda y tercera bases en la octava entrada y al retirar a los tres por su orden en el noveno para llevarse la heroica victoria. El lanzador de diecinueve años de edad, Mendoza, de sangre fría tuvo una gran influencia en las tres victorias cubanas, registrando una victoria y estableciendo dos vitales salvamentos.

Las deserciones al final fueron una distracción menor para los cubanos que se vieron quizás más afectados por lesiones menores que aquejaron al tercera base Luis Yander la O y al campo corto de cambio Lourdes Gourriel, que por los dos lugares que quedaron vacantes en el roster. Pero las salidas a mediados de semana de Gutiérrez y Moreira también fueron aparentemente una regresión a un tiempo más antiguo cuando los reporteros parecían mucho más interesados por las historias sobre los jugadores que abandonaban la escuadra cubana que por los emocionantes juegos que estaban teniendo lugar en el campo. En vísperas del decisivo partido Cuba-Puerto Rico el palco de prensa era un hervidero de rumores falsos que sugerían que tres o más cubanos supuestamente habían escapado, incluyendo al abridor program-ado para el Juego 3 Yosvany Torres. Y todavía había misterios en el aire al final de la semana, cuando el paradero de los dos cubanos que faltan era todavía desconocido y surgieron informes de que Gutiérrez había solicitado asilo político en lugar de buscar un tercer país de residencia. Otro elemento de intriga será eventualmente añadido con la ausencia del torpedero Luis Alberto Valdés de la alineación de Pinar del Río después del regreso a casa del club victorioso y la reanudación de las acciones en la Serie Nacional.

El vital desempeño ofensivo de Cepeda en el último fin de semana le sirvió para recibir los honores de MVP del torneo, así como un puesto en el Equipo del Torneo como bateador designado. Tres otros cubanos también recibieron los honores del torneo con Luis Yander la O establecido como el tercera base All-Star, Yulieski Gourriel nombrado el mejor segunda base y Héctor Mendoza honrado como el mejor relevista. Futuras estrellas que parecieron nacer con el heroísmo fueron Mendoza y la O, y Urquiola probaron su valor en la función de mentor, su primera en el timón del equipo Cuba desde la Copa Mundial de Panamá en 2011. La Federación de Cuba ahora probablemente tendrá algunas decisiones administrativas difíciles de tomar con un debate en relación con los méritos relativos del estable Urquiola ante el extravagante Víctor Mesa que ha ocupado el cargo más alto desde el Clásico Mundial de Béisbol de 2013.

En retrospectiva, es fácil evaluar el impacto considerable del sorprendente campeonato obtenido por Cuba. La victoria fue cualquier cosa menos artística, pues el club de Pinar al mando de Urquiola se convirtió apenas en el segundo campeón en la larga historia de este evento que pierde tres veces camino al título, y el primero en perder tantos juegos como los que ganó. Pero pese a todos los puntos nega-tivos, Cuba está de vuelta en la cima de su juego con un campeonato apreciado y muy necesario, capaz de reavivar el flácido interés de losaficionados y la moral los peloteros en casa.

No es exagerado afirmar que esta victoria fue tan significativa como la llegada hasta la final de la edición inaugural de Clásico Mundial de Béisbol en 2006. Los oponentes en San Juan estaban llenos de numerosos jugadores de ligas menores de nivel superior e inclusoun puñado de ex jugadores de Grandes Ligas, y la competencia fue sin duda más intensa de lo que se encuentra en cualquier edición del Clásico Mundial de Béisbol, donde la mayoría de los equipos (tal vez todos ellos excepto los holandeses, los asiáticos y los cubanos) están llenos de jugadores de Grandes Ligas que tratan el evento como un entrenamiento de primavera y por lo tanto juegan con poca pasión o poco obvia dedicación a los colores de su equipo nacional. El deporte nacional de Cuba todavía está mirando a un futuro incierto con la probabilidad de un cambio importante en las relaciones EE.UU.-Cuba que ahora soplan en el viento. Pero un otrora potente gigante cubano se ve actualmente al menos parcialmente resucitado y después de un fin de semana glorioso del triunfo en San Juan, el rumbo del asediado barco que es la orgullosa empresa del béisbol de Cuba parece haber sido corregido, al menos temporalmente.

Tabla de Posiciones de la 57 Serie del Caribe 2015 Ronda clasificatoria

1. Venezuela (Caribes de Anzoátegui)            4-0

2. Rep. Dominicana (Gigantes de Cibao)   2-2

3. México (Tomateros de Culiacán)               2-2

4. Cuba (Vegueros de Pinar del Río)              1-3

5. Puerto Rico (Cangrejeros de Santurce)      1-3*

*Puerto Rico eliminado por regla de desempate

Marcadores

Lunes, Febrero 2

México 2, Cuba 1

Venezuela 5, Puerto Rico 2

Martes, Febrero3

Rep. Dominicana 6, Cuba 1

México 3, Puerto Rico 2

Miércoles, Febrero 4

Venezuela 6, Rep. Dominicana

Cuba 3, Puerto Rico 2 (10 innings)

Jueves, Febrero 5

Venezuela 6, Cuba 2

Rep. Dominicana 3, México 2

Viernes, Febrero 6

Venezuela 4, México 2

Puerto Rico 3, Rep. Dominicana 2

Semifinales (Sábado, Febrero 7)

México 5, Rep. Dominicana 4

Cuba 8, Venezuela 4

Final (Domingo, Februero 8)

Cuba 3, México 2

 

Todos Estrellas de la 57 Serie del Caribe

MVP                                       Frederich Cepeda (Cuba)

Lanzador abridor                 Terrance Martin (Rep. Dominicana)

Lanzador relevista              Héctor Mendoza (Cuba)

Catcher                                  Carlos Paulino (Rep. Dominicana)

Primera base                        Bambino Fuenmayor (Venezuela)

Segunda base                      Yulieski Gourriel (Cuba)     

Tercera base                        Luis Yander la O (Cuba)

Torpedero                             Héctor Gómez (Rep. Dominicana)

Left Field                               Leury García (Rep. Dominicana)

Center Field                          Rico Noel (Mexico)

Right Field                             Elián Herrera (Rep. Dominicana)

Bateador designado           Frederich Cepeda (Cuba)

Manager                                Benji Gil (México

 

Resultados de Cuba en la última década

2005       Copa del Mundo (Holanda)                1ro (Oro)

2006       I Clásico Mundial                                   2do (Plata)

2007       Copa del Mundo (Taiwán)                   2do (Plata)

2008       Olímpicos (Beijing)                               2do (Plata)

2009       II Clásico Mundial                                  2da Ronda

2009       Copa del Mundo (Europa)                  2do (Plata)

2010       Pre-Mundial (Puerto Rico)                  2do (Plata)

2011       Copa del Mundo (Panamá)                 2do (Plata)

2012       No se jugó torneo de importancia

2013       Clásico Mundial III                                2da Ronda

2014       56 Serie del Caribe (Venezuela)        1ra Ronda

2015       57 Serie del Caribe (Puerto Rico)     1ro (Campeonato)

 

Cuba se adjudicó un total de ocho torneo en la década pero considerados de menor categoría con el primer lugar en la Copa Intercontinental del 2006, los Panamericanos del 2007, los Torneos de Puertos del 2007, 2009 y 2011, la Copa Intercontinental del 2010, el Torneo de Haarlem del 2012 y los Juegos Centroamericanos del 2014


Peter C. Bjarkman is Senior Writer at BaseballdeCuba.com (since 2007), widely recognized as a leading authority on Cuban baseball history (both pre- and post-revolution) and author of A History of Cuban Baseball, 1864-2006 (2007) among numerous other titles.