Rays vs. Cuba'2016: Con ausencia de estrellas, Cuba buscará hacer historia este martes

El pasado jueves 17 de marzo la Federación Cubana de Béisbol dio a conocer el elenco nacional cubano de 30 hombres, que enfrentará al elenco Tampa Bay Rays del Este de la Liga Americana de las Grandes Ligas, en un histórico encuentro en el estadio Latinoamericano de La Habana desde la 1:50 pm de hoy martes 22 de marzo.

Estamos solo a horas de un choque que constará con la presencia de los presidentes de los Estados Unidos y de Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, respectivamente, y que ha levantado las mismas espectativas que casi 17 años atrás, un 28 de marzo de 1999, similar encuentro ante el Orioles Baltimore del mismo circuito norteño, levantó entre aficionados y medios en general.

Sin embargo, la nómina anunciada esta vez, para muchos dentro de los que me incluyo, no cumple las espectativas para el encuentro y solo deja ver lo debilitado que el país tradicionalmente beisbolero ha quedado internamente en años recientes.

Hemos hablado ya de las figuras del Tampa Bay que veremos en La Habana y que bien pudieran llamar la atención. Para los lectores, ahora proponemos echar una mirada a quiénes pudieran ser las figuras más llamativas del equipo cubano al encuentro, amistoso para Cuba, pero de simple entrenamiento de primavera o exhibición para los norteños

Primero decir que pese a que estos dos enfrentamientos, el de 1999 en donde Cuba cayó 3-2 en 11 entradas ante Baltimore, y el de hoy tienen grandes similitudes, estas son solo por las partes envueltas y el popio escenario.

En términos reales no existe comparación alguna entre la nómina cubana que en 1999 enfrentó por vez primera en La Habana a un elenco de Grandes Ligas, desde que en 1959 la Revolución triunfara en la isla, y la que veremos este martes. 

En aquella ocasión, hay que decir que Cuba contaba con sus principales y legendarias figuras de décadas de juego en torneos nacionales y eventos internacionales, además de una cantera profunda de jugadores a todos los niveles, que hacen ver a la selección actual como una de segunda categoría. Hay que recordar que en 1999 Cuba no detuvo siquiera su torneo nacional para el esperado encuentro ante los Orioles, por el contrario, la fase de Play Off se encontraba en su apogeo con la celebración de la final con el clásico Industriales-Santiago de Cuba, y Cuba, por el contrario, ni siquiera contó con las estrellas de estos elencos que eran asiduos en el elenco nacional de la isla, para tomar parte en el enfrentamiento en La Habana.

Y no hablamos de cualquier figura ausente del equipo nacional en aquel momento, hablamos de jugadores de la talla del actual Salón de la Fama del béisbol cubano, Orestes Kindelán, y futuros integrantes del mismo salón en los lanzadores derechos Osmani Romero y Norge L. Vera, un tercera base de la clase de Gabriel Pierre y otro futuro Salón de la Fama en Cuba como el segunda base Antonio Pacheco, todos ellos por Santiago de Cuba. Si de Industriales hablamos, pues también un cuarteto de futuros Salón de la Fama nos vienen a la mente, en el mejor torpedero defensivo de Cuba en la historia en Germán Mesa, uno de los mejores terceras bases que ha pasado por el béisbol de Series Nacionales en Lázaro Vargas, el más elegante segunda base de la pelota cubana de 1962 a la fecha en Juan Padilla y uno de los mejores jardineros centrales de Cuba, en Javier Méndez.

Todos estos hombres solo integraron la nómina cubana al segundo partido celebrado en el Camden Yards de la ciudad de Baltimore en el estado de Maryland, en donde el 3 de mayo Cuba venció por marcador de 12-6 a un desmotivado elenco de los Orioles.

Pero esta vez la situación resulta completamente diferente. Cuba podrá ganar este martes y contradecir lo que les escribo, pues al final hablamos de uno solo choque y las condiciones que motivan al Tampa Bay Rays para este encuentro son completamente diferentes a las de Cuba, pero no podemos dejar engañarnos. Si Cuba logra regalarnos un buen encuentro, cerrado o similar al visto en el mismo escenario en 1999, creo todos debemos quedar complacidos. Si Cuba vence, pues felicidades, debemos celebrar pero no podemos ni remotamente echar campanas al aire pensando que seguimos siendo el poder de antaño.

Desde mi punto de vista, podemos decir que aún Cuba cuenta con talento para jugar a cualquier nivel, esto más que demostrado con el accionar de nuestros jugadores en las diferentes ligas del mundo, pero la selección que veremos en este encuentro vespertino de hoy, realmente deja mucho que desear y no ofrece mucho sobre un futuro al doblar de la esquina para el elenco nacional de la isla en el principal torneo  del béisbol moderno de hoy en día, la cuarta versión del Clásico Mundial en el 2017.

No quiero tomar más líneas de manera pesimista por lo que debe ser una festividad y una luz hacia el futuro, con el encuentro de este martes, luego me gustaría mostrarles a los jugadores que creo valdrá la pena ver por el elenco nacional de nuestra hermosa isla.

DE LA OFENSIVA...

La nómina de Cuba de manera penosa aparece cargada de veteranos en todas las áreas de juego, muchos de ellos con experiencia pero que han visto pasar sus mejores años incluso en el béisbol cubano, y otros que ni siquiera han sido probados del todo en eventos extrafronteras.

Se lamenta la ausencia de talento joven que bien pudo haber sido expuesto a este nivel como el del camagüeyano Dairon Blanco (22), del guantanamero Julio Pablo Martínez (20) o del avileño Luis Robert Moirán (17), todos merecedores de una incomparable oportunidad de ver un nivel diferente considerando son en gran parte la cara del béisbol que queda en la isla.

Sin embargo, de la nómina vista y si miramos el cuadro, es imposible hablar de futuro cuando presentamos a hombres como Malleta (39 años), Saavedra (34), Samón (34), Paumier (29), Gracial (30), Reyes (36), Borroto (31), Torriente (29), Manduley (30) y Sarduy (33). Todos ellos tienen oficio o como decimos en Cuba, experiencia, pero nunca han sido sometidos al máximo nivel del béisbol y además, tampoco han sido todos las máximas estrellas de Cuba en sus posiciones en la época que les tocó jugar.

De ellos, el yumurino Yurisbel Gracial, por su velocidad, pudiera tener algún impacto en el choque ante Tampa. Gracial batea sobre .300 en nuestros torneos pero además ha robado 49 bases entre las dos últimas temporadas, algo no muy común en la pelota en la isla. Si la estrategia del mentor cubano Víctor Mesa es extraer lo mejor de sus jugadores, creo el factor explosividad y velocidad bien pudiera cumplir un papel determinante con la presencia de hombres como Gracial en la alineación regular.

Pero contrario a lo que vemos en el cuadro hay hombres en los jardines que mucho interés tendrá verlos enfrentar pitcheo de Ligas Mayores. Me refiero entre ellos al avileño José Adolis García (23), líder en impulsadas en la esta temporada cubana que terminó, quien aparece listo para moverse a un béisbol donde pueda lucir y aprender mucho más como el norteño y el cual de seguro estará bajo mucho escrutinio durante todo el partido ante Tampa. José Adolis en un talento en bruto que batea para .309 en cuatro temporadas en Cuba y que de manera consistente se ha mostrado en los dos últimos años con 13 y 14 HR en el 2015 y 2016, respectivamente, y 12 y 11 robos en el mismo periodo. El avileño fue una ausencia inexplicable en el conjunto cubano al Premier 12, sobre todo después de ser el héroe de Cuba en el choque por la medalla de bronce de los Panamericanos’2015 ante Puerto Rico, pero de seguro en este partido ante Tampa el joven pelotero buscará redención o al menos aprovecharlo al máximo.

Otro hombre que aparece en los jardines, aunque no iniciará el partido, es el granmense Guillermo Avilés (23), un bateador zurdo de mucho talento pero que se ha visto estancado viendo solo lanzadores de la isla y sobre todo no muchos de su mano. Avilés promedia más de 100 hits durante sus dos últimas temporadas en Cuba, con un total de 202 indiscutibles, pero además, resulta un hombre que por su edad juega muchos partidos por su elenco, con 171 choques a su haber entre el 2015 y el 2016. De Cuba poder mantener un encuentro cerrado este martes y en donde el bullpen juege un papel predominante, Avilés bien pudiera ser una de las importantes armas de Cuba en el choque.

Otro bateador que bien pudiera resultar de importancia es el “leadoff” cubano para el encuentro, el también granmense Roel Santos (28). Con acumulada experiencia en eventos internacionales pero joven aún y con suficiente velocidad, Santos de manera injusta ha estado dentro y fuera de recientes conjuntos nacionales. Resulta interesante que el granmense parecía sería echado a un lado con el accionar del mucho más joven y prometedor guantanamero Julio Pablo Martínez (20) – una de las ausencias de Cuba a este partido – pero la actuación de este último durante el torneo Premier 12 con el mismo Víctor Mesa al mando, parece lo terminó sacando de una nominación para este histórico juego. Santos al igual que Martínez, son lo más cercano al legendario primera bate cubano Luis Ulacia, y la velocidad del granmense, con 29 robos esta temporada como líder, y un total de 57 en los últimos tres años en la pelota cubana, bien pudieran ser factores decisivos en su entrada en este choque. 

Mucho hemos hablado de velocidad, pero sin duda el poder – factor esencial en el existir del béisbol norteamericano – debe cumplir su función por Cuba, o al menos ojalá sucediera. En el encuentro en Cuba de 1999 ningún cubano pudo sacar la bola del parque, parte por el pitcheo de Baltimore y parte por la presión de jugar ante un estadio repleto y ante un rival desconocido. Este martes, el receptor cubano de 31 años Yosvany Alarcón, bien pudiera ser el hombre que le pusiera música al partido por Cuba. Alarcón sigue siendo un hombre con muchas deudas detrás del plato - de ahí la presencia como regular detrás del plato de un defensivo Frank C. Morejón -, y hace rato debía haber sido movido a otra posición, pero contrario a su defensa, su bateo en Cuba ha mejorado y en estos momentos se muestra como un jugador en su mejor momento. El tunero fue segundo en average en la campaña cubana 2015-16 con .370, pero además, lideró los cuadrangulares con 17. Un problema quedó claro no solo con el jugador sino con el béisbol cubano en general, Alarcón conectó 14 cuadrangulares en la primera etapa de la Serie Nacional 2015-16 – cuando 16 elencos juegan y el pitcheo es muy débil – pero en la segunda parte del torneo, con solo 8 conjuntos y reforzados, Alarcón solo disparó 3 jonrones. Algo preocupante. 

Un último jugador que no aparece en la alineación regular resulta el capitalino Stayler Hernández (33). Jugador en un gran momento en Cuba con 116 indiscutibles y ofensiva de .342 en la temporada que culminó, que ha sufrido muchas lesiones en su carrera, pero que por su condición de bateador zurdo y uno de los pocos que juega a diario en el estadio del Cerro, bien pudiera impactar un choque en sus profundidades.

DEL PITCHEO...

Parece imposible que a solo horas de un encuentro  llamado amistoso por la parte cubana, la dirección del elenco nacional no haya todavía designado un lanzador abridor para un encunetro que pudiera durar menos de tres horas. Pero es cierto, así de delicado anda nuestro béisbol. Dos hombres bien pudieran asumir el rol y ambos con diferencias notables.

El pinareño Yosvani Torres (35) resulta un veterano que basa todo su pitcheo en la inteligencia, el control y su valor. Como cualquiera que inicie un choque ante un elenco de Grandes Ligas, con un estadio lleno, el presidente de los Estados Unidos detrás de home plate y la presión sobre lo histórico que este partido pudiera resultar para el futuro del béisbol en la isla, es de esperar que Torres pudiera o, lucir diferente a lo siempre visto en él, o por el contrario, brillar con una actuación magistral. Mi voto va para él para iniciar un encuentro en donde los rivales poseen un  gran sentido de la zona de strike y el derecho pocas veces se aleja de la misma.

Lo mismo aplica al derecho Freddy Asiel Alvarez (26), un lanzador de calidad que junto al no presente aquí y de estar quien sería el seguro abridor del partido, el avileño Vladimir García, resulta de los pocos con estelaridad y clase probada que se ha mantenido aún en Cuba. Freddy es un inteligente lanzador que ha estado expuesto en eventos internacionales pero que ha mantenido inestabilidad en sus salidas extrafronteras. Sin embargo, su actuación ante los Tomateros de Culiacán en el primer juego de Cuba en la Serie del Caribe 2015, en donde el villaclareño completó seis entradas de una carrera con solo dos hits y 3 ponches, bien pudiera ayudar a su nominación como abridor para este encuentro.

De los relevos cubanos pues no cabe la menor duda que el más interesante de todos – con la ausencia de Héctor Mendoza – es el joven zurdo pinareño Liván Moinelo (20). Moinelo, con su condición de siniestro, resulta un lanzador que pese a lanzar estable sobre las bajas 90 millas, puede llegar a tocar hasta 92 y sobre todo, juega mucho con los conteos de los bateadores a los cuales muchas veces los mantiene en desbalance. Su estampa no impresiona, pero el muchacho tiene mucho talento y sobre todo posee algo muy importante para lanzadores de su mano, tira strikes. La temporada que finalizó vio a Moinelo tomar parte en 20 decisiones favorables de su elenco Pinar del Río, con 6 triunfos y 14 salvamentos. El prometedor zurdo bien pudiera ser uno de los primeros en ver acción como relevo en el choque, con la conocida presencia de cuatro zurdos en la alineación norteamericana.

Otro talentoso lanzador que también mucho debe llamar la atención es el derecho avileño Yunier Cano (22). Un hombre completamente diferente a Moinelo, que se vale de una recta poderosa de entre las 94-95 mph y que ha venido madurando en las dos últimas temporadas. Su balance de 8-1 con 12 salvamentos y un WHIP de 0.91 en la campaña, con además un 0.91 de PCL y 52 ponches en 69 1/3 innings, colocan al derecho como uno de los mejores en el torneo cubano con números fuera de lo común para un relevista en la isla. De esta campaña que recién terminó resultó mucho más interesante que Cano trabajó mejor en la segunda etapa que en la primera. En esa segunda fase el avileño lució un increíble 0.68 de PCL, un 0.86 de WHIP, sin jonrón permitido – en todo el torneo - y con 32 ponches en 39 2/3 de innings. Es cierto que tanto Moinelo como Cano enfrentarán un bateo nunca antes visto por ellos, pero muy buena impresión deben dar estos, como dos de los más prometedores talentos del país.

Del resto de los lanzadores el zurdo Yoanni Yera pudiera lucir bien de lucir con control, pero el resto de veteranos con demasiada carga en sus brazos como los Jonder Martínez, Danny Betancourt, Vladimir Baños y Alexander Rodríguez, creo muy poco tiene ya que demostrar a niveles como estos y sobre todo ante una ofensiva como la de los Rays, luego no creo logren un gran impacto en el histórico encuentro.

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