MLB 2019 | Slash Line: ¿Cómo Yuli Gurriel podría extender el nivel de sus recientes ajustes en el plato?

Yirsandy Rodríguez

Por Yirsandy Rodríguez | Senior Writer en BaseballdeCuba | @Yirsandy

Jul 12, 2019

Si sigues a los Astros de Houston o estás pendiente día a día de las actuaciones de los peloteros cubanos en las Grandes Ligas, ya debes haber estado al tanto de esta noticia: Yuli Gurriel fue ampliamente el mejor bateador del béisbol durante las últimas dos semanas antes del All-Star Game.

Desde el pasado 23 de junio, el inicialista cubano de los campeones de la Serie Mundial de 2017, ha liderado las Mayores con 1.067 slugging, 1.516 OPS, 9 jonrones y 18 remolcadas. Luego de ese gran repunte, ahora Gurriel tiene 14 jonrones y 50 empujadas, tras elevar su OPS de .670 en abril a .756 en junio tras cumplir 35 años.

Esos números generales no han sido dominantes entre los inicialitas de la Liga Americana, pero al remitirnos a los últimos 14 días, su impacto en la liga cambia. ¿Cuántos jugadores se han acercado a sus números en toda la MLB? Danny Jansen de los Blue Jays tiene el OPS más cercano, pero su promedio de .932 se ha quedado a .135 puntos. ¿Y sabes quién le sigue a Jansen? Lourdes, el hermano menor de Yulieski, alejado a .236 puntos con un OPS de .830.

Sí, ni siquiera Mike Trout (desplazado por .439 puntos) o Christian Yelich (.625) han estado cerca del rendimiento producido por Gurriel desde el 23 de junio pasado. Pero ese no ha sido su único gran dominio desmedido después de sus últimas 49 entradas al plato para consumir turno: Apartando al inicialista de los Piratas de Pittsburg, Josh Bell, quien suma siete jonrones y 18 RBIs en dicho tiempo, ningún otro bateador de ambas ligas ha estado más cerca de Gurriel. De hecho, he aquí una lista de 70 bateadores que no han podido pegar jonrones desde el 23 de junio pasado:

Todos ellos se han combinado para 2916 apariciones en home sin poder sacar la pelota en plena era donde la alta producción de jonrones está comenzando a preocupar. Sin embargo, estamos claros de que, desde el 23 de junio hasta el 7 de julio pasado —cuando se detuvo la acción para celebrar el All-Star Game—, transcurrieron apenas 14 días.

A decir verdad, eso no quiere decir que el lapso de partidos no sea válido, a pesar de haber sido tan corto. De hecho, para Gurriel especialmente fue un gran impulso y la muestra de que la presencia de su poder ofensivo también puede convertirse en una tendencia habitual. Sin embargo, incluso al saber que Gurriel le proporcionó un impresionante giro a su temporada, invitándonos a reflexionar sobre hasta dónde podría expandirse su contribución para los Astros de Houston, aún nos quedan dudas.

Sí, sobre todo porque estamos debatiendo de Grandes Ligas y, en gran medida, aún se ve una carrera de tiempo demasiado larga por delante: Apenas comienza la segunda mitad de la temporada. Y obviamente, no solo para Gurriel, la difícil tarea de mantenerse con un buen ritmo y alejado de lesiones se convierte en un reto demasiado alto para los jugadores de béisbol al máximo nivel de este deporte. Como escribí anteriormente cuando Yulieski estaba viviendo su parte más encendida de la racha, extendiendo a cinco juegos consecutivos su producción de jonrones, para sus seguidores es simplemente el momento de disfrutar.

Entonces, mientras eso sucede y vemos evolucionar al inicialista espirituano de 35 años, vale la pena más que predecir, analizar cómo Yuli Gurriel ha encendido tantos puntos aparentemente vulnerables. ¿Qué ajuste ya experimentados necesitará mantener? ¿Cuáles son los índices más propensos a sufrir una regresión? ¡La columna de “Slash Line Edition” está diseñada para responder todo eso!

¿Cómo el control de los cambios de velocidad y el trabajo contra los breaking balls podría convertirse en el plan perfecto para Gurriel?

Pitcheos

Esto es lo que tenemos en ambas tablas: La primera, como muestra el subtítulo de Brooks-Baseball, corresponde al lapso más reciente de Gurriel desde el pasado 23 de junio. Y, en la segunda, podrás encontrar cómo le había ido desde su primer turno al bate esta campaña hasta el 22 de junio. He aquí tres tendencias bien fáciles de encontrar y que se corresponden con parte del éxito de Gurriel en sus últimos 11 juegos: Cubrió casi todos los agujeros de su swing contra los cambios de velocidad, las curveballs y los sliders

De iniciar la temporada promediando .191, .200 y .207 contra cambios de velocidad, curveballs y sliders, respectivamente, Gurriel avivó esos números a .286, .500 y .333. Las muestras aún son pequeñas, pero si miramos el efecto del poder desplegado por Gurriel, podemos explorar otro nivel: En apenas dos semanas, bateó cuatro jonrones (tres contra sliders y uno alcanzando una curveball) contra dos de esos pitcheos que parecían inmunes sobre el home, después de pasarse 104 veces al bate sin lograr el golpe de vuelta completa antes del 23 de junio pasado esta temporada.

Entonces, alcanzar con más frecuencia esos pitcheos y esculpir piezas calificadas de poder ha sido un gran impulso para Gurriel, quien ha sido igual de efectivo aplastando pelotas dentro de la zona de strike:

ZONAS/SWINGS-WHIFFS

Dondequiera que ubiques un valor mayor al 15%, puedes dar por sentada una avería del swing de Gurriel en esas dos gráficas. A la izquierda, no vas a tener mucha suerte, ya que se trata del laso desde el pasado 23 de junio. En ese rango, el alcance de sus 28 swings fue tan bueno que no registró fallos contra pitcheos del centro de home hacia adentro.

En 20 de las 25 zonas, cada valor de “0.00%” registrado significa que Gurriel no falló ningún swing. Y, a diferencia de esa muestra con menos pitcheos, podrás apreciar también cuáles eran las principales averías de Gurriel antes de encenderse. Decodificando el cuadro de la derecha, las tendencias de fallos contra bolas ubicadas en la zona baja y afuera no indican fielmente cómo la oposición controló a Gurriel durante más de ocho semanas desde el Opening Day.

Sobre esto último, sabemos que el swing de Gurriel suele ser letal contra los pitcheos altos y pegados e, incluso, también contra las bolas altas y bajas. Sin embargo, Gurriel nunca ha dejado de ocultar su deleite por halar la pelota, a pesar de que tiene la habilidad suficiente para producir hacia su lado opuesto. De cualquier manera, Yuli sabe que el gran poder de su swing está cuando puede halar la pelota. Pero, al menos en el lapso antes del 23 de junio, los lanzadores estaban obteniendo excelentes resultados al lanzarle sliders y curveballs en la misma dirección, del centro de home hacia afuera.

Un gran por ciento, Gurriel ha sido capaz de impactarlo con una velocidad de salida considerable, pero eso no ha ayudado a sus porcentajes. De hecho, en lo que va de temporada, su slugging real esta vez ha estado bien por encima de la expectativa calculada por StatCast:

SLG/xSLG

    • Contra breakings balls: .410/.348
    • Contra Pitcheos fuera de velocidad: .324/.291

El slugging esperado (xSLG) en ambos casos ha sido un golpe de suerte, después de esos promedios de 88.7 y 85.2 mph en la velocidad de salida frente a ambos pitcheos, los rompientes y los cambios. Sí, tal vez el éxito en la zona y registro de sus jonrones puedan decirnos algo más:

AVERAGES

Como ves, todos los promedios dentro de la zona desde el 23 de junio experimentaron un tremendo ascenso. ¿La clave principal? La manera en que Gurriel manejó la combinación de bolas altas y bajas de la oposición. En ambos casos, puedes ver el incremento de sus promedios dentro de la zona de strike (el cuadro interno de nueve partes):

Promedios de bateo

  • Antes del 23 de junio pasado

Zonas altas: .286/.091/.333

Zonas bajas: .227/.280/.231

  • Después del 23 de junio pasado:

Zonas altas: .500/1.000/.667

Zonas bajas: .500/.500/1.000

Ahí puedes apreciarlo: ¡Las diferencias han sido notables! Y vale considerarlas, aunque también las muestras desde el pasado 23 de junio sean menores.

De lo que hemos visto hasta ahora, las mejorías de Gurriel contra los breakings balls serán una de las tendencias más importantes que deberá extender. Sin embargo, resistir el ataque contra esa dosis de pitcheos rompientes y cambios de velocidad que intentarán restarle poder a su swing (la mayoría ubicados del centro de home hacia afuera), también podría mantener a Gurriel en un gran nivel de estabilidad.

A final, dejando de atacar esos pitcheos a veces inalcanzables y que en un alto por ciento les restarán fuerza a sus conexiones —limitando el margen de éxito—, la probabilidad de aprovechar un mejor pitcheo podría aumentar:

JONRONES

Todo lo que vemos ahí simplemente confirma varias de las teorías investigadas aquí: Siete de los nueve jonrones de Gurriel han sido elevando pelotas altas, pegadas y a nivel medio dentro de la zona de strike. Tiene apenas un bambinazo contra lanzamientos bajos esta campaña y, si detallas bien las zonas de la gráfica izquierda, podrás corroborar que extendió su impacto a la esquina de afuera desde el 23 de junio pasado.

Precisamente esta última tendencia, entre tantos giros importantes a la ofensiva después de dos semanas, ha sido la más significativa para Gurriel: Expandir la capacidad de producir jonrones contra pitcheos que normalmente no había podido golpear con fuerza esta temporada.

Una vez más, volvemos a quedarnos expectantes pues, sin dudas, el repunte de Yuli Gurriel durante estas últimas dos semanas de la primera mitad de temporada promete mantener varias alarmas encendidas. Recuerda, los Astros de Houston aún encabezan el OBP (Porcentaje de embasado) en todas las Grandes Ligas, empatados con los Red Sox. Y esa tendencia, en un lineup donde ha pasado el 67.6% de sus apariciones esta temporada entre el quinto y sexto turno, supone un alto reto para Yuli Gurriel.

¿Qué sucederá de ahora en adelante? Tenemos una sola opción para saber: ¡Béisbol!

 

Sigue a Yirsandy Rodríguez en twitter (@yirsandy), déjale un comentario o envíale una pregunta a su correo (yirsandybdc2018@gmail.com). ¡Comparte tus pensamientos y criterios con nosotros! ¡Nos une la pasión por el béisbol!

 

ver más