Pretemporada, 58 Serie Nacional│ Antes del ¡playball!: La gran duda en cada equipo de béisbol

Yirsandy RodríguezPor: Yirsandy Rodríguez │ Senior Writer en BaseballdeCuba

Después de algunos meses de espera, ¡bienvenido de nuevo el béisbol en Cuba! Aquí está parte de la cobertura especial de pretemporada para expresar nuestras primeras perspectivas sobre lo que vendrá durante los próximos seis meses de acción en el pasatiempo nacional. Desde el próximo 9 de agosto y hasta finales de enero de 2019, la 58 Serie Nacional de Béisbol de Cuba será uno de nuestros temas centrales, mientras todo nuestro equipo se está preparando para celebrar los primeros 15 años de BaseballdeCuba.

¿Qué puntos son más interesantes para el debate? ¿A qué jugadores deberíamos seguir?... ¿Quiénes son los peloteros más talentosos que debutarán en el béisbol de mayores?... ¿Qué equipo te sorprenderá y cuál tiene pocas esperanzas de subsistir en apenas 45 juegos?... Aquí encontrarás día a día las principales actuaciones y análisis de un tema naciente en el evento que nunca dejará de despertarnos pasiones por mucho que hayan cambiado los tiempos.  

Antes del ¡Playball!, nuestro primer pitcheo será “La gran duda de cada equipo de béisbol” para la 58 Serie Nacional. Sí, solo desliza tu cursor…

Rangos del ordenamiento: Artemisa, Ciego de Ávila, Cienfuegos y CamagüeyGranma, Guantánamo, Holguín y La IslaIndustriales, las Tunas, Matanzas y Mayabeque.

Nota del editor: Los rangos de “La gran ‘duda’ en cada equipo de béisbol”, estarán ordenados alfabéticamente, a diferencia del resto de los power rankings que se estrenarán cada semana en el transcurso de la 58 Serie Nacional.

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ArtemisaArtemisa

La gran duda: El pitcheo abridor. Artemisa clasificó a la segunda fase en 2017, pero su pitcheo abridor no sobrevivió más allá, alcanzando récord de 14-27. Aún con Vladimir García de refuerzo, el trío de zurdos Misael Villa, Geonel Gutiérrez y Ricardo Martínez fue duradero, registrando un total de 51 aperturas y 19 juegos ganados. Sin embargo, ¿quién asumirá el puesto No. 4 en la rotación abridora para 2018? Olvidándonos por un segundo que Martínez lanzó para un decepcionante 4.25 ERA en la V Serie Nacional Sub-23, el rompecabezas del manager Dany Valdespino podría armarse con Saydel Peña, Alaín Castañeda o el veterano Yulieski González, a no ser que le brinde la oportunidad de iniciar a un pitcher menos experimentado. Entonces, en ese punto tenemos un solo problema: Ellos tres se hicieron cargo de 19 aperturas del team --casi lo que correspondía a un lanzador titular duradero como Villa o Gutiérrez-- y unificaron 7.56 ERA, recibiendo una línea irrespetuosa de la oposición: .334/.424/.466. ¿Qué fue lo mejor? La media de 17 bateadores enfrentados por apertura, un indicio que podría ofrecer algunas esperanzas. ¿Lo peor? La durabilidad no se tradujo en eficacia, ya que admitieron .358 BABIP y .890 OPS.

¿Dónde poner más interés?: Los defensores de la parte izquierda del campo --específicamente los antesalistas y leftfielders-- fildearon para un horrible .933, con 29 errores y apenas 2.25 Factor de Rango combinado. Sin dudas, una mejoría podría ayudar a ese pitcheo realmente.

Ciego de AvilaCiego de Ávila

La gran duda: ¿Cómo funcionará el pitcheo de bullpen?

Para empezar, José Diego Martínez terminó lesionado en la actual temporada del Nacional Sub-23, y su regreso seguramente será lento --sin reparar ahora en posibles riesgos tras la recuperación. Al mismo tiempo, esto indica que un retorno anticipado significaría contar con un hombre al 70%. Liomil González viene de un año donde le promediaron .436 OBP, y no creo que la solución sea cargarle más responsabilidades a Ariorky Hernández, quien lanzó 50.1 innings en 2017 con 4.65 ERA y .288 BABIP permitido. La entrada del zurdo Ariel Díaz, un año más del relevista-derecho Héctor Nápoles, y el apoyo de los novatos Osvaldo Cárdenas, Fernando Betanzos, Yorlian Rodríguez y Arnaldo Rodríguez podría aportar un rostro sorpresa de alivio, pero eso está por ver. ¿Recuerdas a Yadir Rabí en 2010? No estoy dudando del talento de ninguno de estos chicos del presente, pero para resolver la situación apremiante del pitcheo avileño los lanzadores noveles tendrán que vencer difíciles pruebas en el camino. Rabí hizo su gran hazaña de novato en unos duros playoffs con los Tigres, sobre todo por su gran coraje en la colina. Recuerda, no solo cuenta una buena bola rápida a más de 91 MPH -- a veces suficiente para el promedio de 84 MPH en la Serie Nacional cubana.

¿Dónde poner más interés?: Los Tigres necesita un jardinero de power. ¡Sí, puede pasar buen tiempo para ver una copia de Luis Robert! Pero los Tigres tienen que resolver eso. Después de la partida de Robert y José Adolis García --aunque perdieron a Rusney Castillo desde 2013; y antes de Castillo al ambidextro Yordanys Pérez--, dos outfielders de categoría élite en la liga, Ciego de Ávila vio escapar otra vez el poder ofensivo y defensivo de un solo golpe. Luego, apareció el novato Eliecer Griñán, y el veloz Alexander Jiménez ha tenido algunas series flashs mientras Yoelvis Fis viajaba frecuentemente a la lista de lesionados, pero la solución para complementar durabilidad, poder y velocidad jamás ha regresado. Ahora estoy pensando en un enroque raro, pero que (quizás) puede ayudar al manager Roger Machado: ¿Qué tal si Humberto Morales se mueve al outfield, para dejar a Lázaro Martín como responsable de la inicial? De esa manera, Machado tendría a dos jugadores de defensa media en el campo, pero fortalecería el lineup, añadiendo un poco de poder entre algunos peloteros experimentados como Raúl González, Yoelvis Fis, Osvaldo Vázquez y Yorbis Borroto.

CienfuegosCienfuegos

La gran duda: ¿Cómo puede el poder joven del Sub-23 adueñarse de un poco de energía extra para desafiar a sus 15 rivales?

Lo sé, Cienfuegos apenas tiene fortalezas visibles para competir. Su núcleo es demasiado joven, y de ahí se deriva parte de esto: No son virtuosos en el contacto --menos-6.1% BB-K--, su infield trabajó para .960 en 2017 y el bullpen soportó 6.85 ERA, el peor en la historia del equipo durante un lapso de 45 partidos. Mirando eso, ¿es difícil pensar en un año salpicado de destellos positivos, verdad? Pero ellos pueden sorprender un poco más. Si Cienfuegos trabaja duro en la defensiva y ayudan al pitcheo, quizás un mejor contacto de sus bateadores produzca más que el .310 BABIP en 2017 --un punto debajo al de la liga-- y algunos momentos de alegría comiencen a aparecer. Estoy seguro que los Elefantes no serán contendientes, pero otro récord de 11-34 no puede repetirse otra vez... 

¿Dónde poner más interés?: ¿Cuándo estabilizarán una línea central aunque sea demasiado joven? Parece que Richel López podría ser uno de los cátchers titulares, y posiblemente César Prieto el segunda base --candidato a novato del año--, ¡por supuesto, siempre que el manager debutante Alaín Álvarez esté de acuerdo! Daniel Pérez jugaría de titular en la inicial y quién sabe si Pavel Quesada puede integrar el grupo esta vez. ¿Qué hacer entonces con Orlando Santos?... Aún estamos esperando su mejor impacto.

CamagüeyCamagüey

La gran duda: ¿Quién asume el reto en la tercera base? ¿Otra vez Yosbel Pérez? El antesalista camagüeyano cometió 10 errores (el 59%) de los 17 registrados por los que jugaron la tercera base en los Toros de Camagüey. Ante la ausencia de Alexander Ayala, Rafael Lastre fue movido al shortstop y esa variante convirtió al infield de los agramontinos en uno de los más débiles dentro de toda la liga, afectando al pitcheo en gran parte de las 49 carreras sucias admitidas, cifra récord entre equipos que han jugado 45 partidos desde 2012.

¿Dónde poner más interés?: La ofensiva todavía es pobre para apoyar a ese pitcheo. Sin contar prácticamente con Alexander Ayala, Camagüey fue el 15th-lugar en disciplina ofensiva, hundiéndose con una tasa de apenas menos-7.4 BB-K%, y cerraron 16th en wRC (165), a 145 puntos del promedio de la liga (310). Eso afectó muchísimo a su pitcheo, y esta otra estadística lo revela a groso modo: Los cinco lanzadores de Camagüey que fueron llamados en las rondas de refuerzos --contando al zurdo Dariel Góngora, quien fue dado de alta por Matanzas durante la 2nd-fase--, lanzaron para 3.10 ERA en la 1st-etapa de la temporada, pero eso no fue suficiente para superar el récord de 16-16. He aquí el problema: Con ese pitcheo efectivo, el resto de los componentes de juego tiene que funcionar para que haya un verdadero salto de nivel.

IndustrialesIndustriales

La gran duda: Todavía es el pitcheo. 

Es cierto que las bajas de Jorge Tartabull y Yolbert Sánchez --las más preocupantes entre las recientes-- dejan un vacío en las posiciones del outfield y el shortstop, tanto como en el puesto de leadoff hitter (que ocupó Tartabull con .401 OBP y .339 BABIP), pero Industriales puede encontrar producción ofensiva de otros jugadores. O sea que, para comenzar la temporada, Yoasan Guillén podría encargarse del centerfield como leadoff, Stayler Hernández jugaría el rightfield y, en el left, Javier Camero y Yohandry Urgellés podrían turnarse la posición y el puesto de “DH”. Esa no es una mala solución, aunque no cabe dudas de que con Tartabull y Yolbert la fórmula azul ganaba categoría en velocidad y contacto. Sin embargo, hay un problema mayor aquí: ¿Quiénes se encargarán de ofrecer algunas aperturas de calidad en el corto calendario de 45 partidos? 

Esa es una buena pregunta para Rey Vicente Anglada y, además, será una situación estresante con la cual cargar: El material de Industriales no es profundo, y algunas tendencias en los últimos años nos harán entender parte del problema. Para empezar, Anglada tendrá que conformar una rotación de al menos 5-abridores, teniendo en cuenta las deficiencias en años anteriores. Por ejemplo, desde 2013, Industriales no ha podido unir a más de cinco abridores --incluyendo pitchers de refuerzos-- con al menos 10 aperturas en la temporada y, junto a eso, tampoco ha contado con ningún pitcher que haya aportado más de ocho éxitos. Desde entonces, los líderes han sido Frank Monthiet (8-victorias en 2015 y 2017), Noelvis Entenza (2015) y David Mena (2014). Vale señalar también, que varias de las posibilidades de alcanzar la 10th-victoria se escaparon por la actuación del bullpen. 

En los últimos cinco años, el trabajo de los relevistas de Industriales no ha sido bueno y, obviamente, eso ha hecho que varias aperturas de calidad terminen en indecisión de los abridores. De hecho, el bullpen de los Azules ha tenido el 42% de las 394 decisiones (99-67) del equipo desde 2013, con 4.07 ERA y 403 extra bases permitidos, de ellos 111 jonrones. Quizás el aporte de algunos brazos jóvenes ayude a la rotación que armará Anglada, quien es especialmente cuidadoso y dispuesto si de ofrecer oportunidades a nuevos prospectos se trata. La inyección de los novatos Brian Chí, Erick González, Andy Rodríguez (desde la pasada temporada) y el regreso de Héctor Ponce y Juan Xavier Peñalver podría ofrecer oxígeno a ese bullpen y, posiblemente, deberá completar la rotación de abridores desde el tercio inicial. El reto es inmenso, pero los deseos de los Industriales por volver a luchar el título nacional pueden generar una gran inspiración colectiva.

¿Dónde poner más interés?: Priorizar la línea central es importante. Industriales tendrá que estar preparado para la ausencia del cátcher titular Frank Camilo Morejón, quien cumple contrato internacional. A su vez, el otro asunto difícil que deberá manejar Anglada es escoger en quién delega las responsabilidades en la posición No. “6”, el campo corto. En la receptoría luchan la titularidad Lázaro Ponce, Oscar Valdés, Asiel Hernández y Roberto Loredo, con grandes posibilidades para los dos primeros. Mientras, en el shortstop, la disputa se resume como me escribió hace un par de días en un mensaje de texto Andy Vargas, narrador de la COCO, emisora radial que transmite los partidos de Industriales: “Hay tres hombres luchando el puesto, y parece que el favorito a nivel defensivo será Yamil Rivalta, quien regresa luego de estar dos temporadas fuera de la Serie Nacional. Junto a él, Joel Mestre y Marlon Jiménez sobresalen entre otros nombres que completan el grupo” …

Las TunasLas Tunas

La gran duda: ¿Qué tan grande será la responsabilidad del bullpen? 

En una escala de calificación, podemos darle fácilmente un 10 de 10. He aquí la razón principal: Las últimas temporadas de los Leñadores han caído por el bullpen, obviamente, a diferencia de la 57 Serie Nacional. Estas han sido las (in)efectividades:

2017: 3.84

2016: 4.87

2015: 4.74

2014: 4.08

2013: 3.01

2012: 3.61

Tengamos en cuenta que en 2013 Las Tunas no clasificó, así que la muestra de dominio es demasiado pequeña en comparación con temporadas de al menos 88 juegos como 2012, 2015 y 2016. En ese lapso desde que los teams se refuerzan hasta la fecha, el mejor registro del bullpen trascendió en 2012, con 3.61 ERA y una línea ofensiva aceptable permitida a la oposición: .278/.356/.397. Sin embargo, nada supera al cuerpo de relevistas con el que contaba el manager Pablo Civil la pasada campaña, y eso fue por una gran razón: Los abridores encabezaron tan buenas aperturas, que los relevistas llegaron el 52.0% de las ocasiones en situación de mantener la ventaja. Esas cifras constituyen récord para los Leñadores en la última década, y serán difíciles de repetir si no clasifican y logran tener suerte de nuevo en la ronda de refuerzos. 

En 2012, por ejemplo, los relevistas ingresaron al juego en apenas el 30.0% de las ocasiones con ventaja y salvaron 24 partidos, casi 10 por debajo de la marca de 33 del cuerpo de relevistas de la temporada pasada. Según publicó hace varias semanas Swing-Completo, teníamos noticias de que el relevista tunero Diego Granados había salido de Cuba, lo que provocaría un gran vacío en el cuerpo de relevistas de Las Tunas. En 2017, Granados realizó 35 relevos y se destacó por su habilidad para ponchar (alcanzó una tasa de 5.7), probando gran durabilidad con promedio de 2.1 IP por salida. 

Aunque los Leñadores aún no están preparados para su ausencia, quizás el novato Rodolfo Díaz pueda convertirse en una pieza de alivio, junto a Alberto Civil (mejoró su tasa de GB hasta 58% en 2017), José Moreno (aunque siguieron sus problemas contra bateadores zurdos: .302/.423/.372) y Yosbel Alarcón (admitió apenas .257 BABIP y .243 BA), quienes fueron dominantes en buena parte del tramo clasificatorio en 2017. Otra solución para el cuerpo de relevistas estaría en los brazos tiernos del equipo de la categoría Sub-23, cuando se incorporen al grupo principal Yordey Fuentes y Reinier Pérez, dos de los lanzadores con muestras de cualidades a desarrollar.

¿Dónde poner más interés?: ¿Cuál será la decisión final para el puesto de shortstop? ¿Civil le ofrecerá la oportunidad a Magdiel Gómez? ¿Volverá a probar a Ernesto Lalana y habrá una consideración si regresa Yordan Calaña?... Luego de iniciar con Lalana en 16 partidos de 2017, Civil activó a Gómez, y su trabajo defensivo podríamos calificarlo de aceptable, aunque no sobrepasó la media de la liga en fPLUS con menos-3. No obstante, ni el refuerzo Alexander Ayala (menos-15) ni Lalana (menos-10) superaron ese registro.

MatanzasMatanzas

La gran duda: ¿Cómo completar el mejor cuerpo defensivo para asegurar un buen trabajo de captura detrás de ese pitcheo? 

El problema grave de Matanzas en la pasada temporada (sin remontarnos a los playoffs) fue la defensa de los antesalistas, quienes fildearon para .933. Jefferson Delgado fildeó .930 (con 9-errores en 45 partidos) y Yurisbel Gracial .953, combinándose para cubrir 683 innings de 788 totales. Aunque ambos terminaron con pésimos promedios, el trabajo de Gracial fue mucho mejor gracias a su alcance, cifrando un fPLUS de más-10, mientras el rango de captura de Jefferson fue de menos-2. Obviamente, el manager Víctor Figueroa sabe que Jefferson será su antesalista titular --al menos hasta que regrese Gracial de Japón--, y no le queda otra opción que exigirle un mejor trabajo defensivo. 

También por el lado izquierdo hay puntos intrigantes, con la presencia de Juan Martínez en el shortstop y Juan Miguel Vázquez en el leftfield. Aunque no pienso que mantener a Martínez sea un riesgo defensivo, estoy seguro de que Figueroa preferirá de nuevo un jugador de rango para la importante posición No. “6”. Y, por el lado izquierdo, es posible que Vázquez sea un bateador frecuente contra lanzadores derechos, pues contra tiradores zurdos sus estadísticas se desploman demasiado: bateó .077/.188/.077, con una tasa de 15.4% strikeouts en 2017. ¿Una solución posible ahí? Quizás esté en la inyección juvenil de Dariel Polledo o José Amaury Noroña, integrantes del team de la categoría Sub-23. Ambos tienen habilidades defensivas, velocidad y han probado cierta experiencia al nivel de la Serie Nacional. Sin embargo, Polledo, que parecía despuntar con cualidades más completas, bateó apenas .243/.375/.278 en el Sub-23 de este año, con 27 paseos sobre 18 strikeouts como único aspecto interesante a mirar. A diferencia de eso, Noroña golpeó .238, pero su slugging fue de .484 y conectó 8-jonrones con 38-RBIs. La decisión de quién completará el trío de jardineros junto a Eduardo Blanco (centerfield) y Ariel Sánchez (rightfield) la tiene Víctor Figueroa: El 10 de agosto, cuando los Cocodrilos reciban a Mayabeque, conoceremos el cuerpo de titulares iniciales.

¿Dónde poner más interés?: ¿Qué influencia (será demasiado negativa) tendrá la ausencia de Ariel Martínez en la receptoría? Por supuesto, no será la primera ocasión en que Orlando Arencibia sea el titular detrás del home con los Cocodrilos, pero no hay dudas de que la ausencia de Martínez se sentirá bastante. Detrás de Arencibia, Matanzas tiene a los novatos Evelio Hernández y Juan Elián Manrrique --hijo de Juan Manrrique--, quienes tendrán 21 y 22 años de edad, respectivamente, en el Opening Day de la venidera temporada. Ellos son demasiado jóvenes para asumir la responsabilidad de recibirle a un cuerpo de pitcheo plagado de lanzadores experimentados… ¿verdad?

MayabequeMayabeque

La gran duda: ¿Este equipo puede volver a encabezar titulares de bateo y defensa? 

Sí, hay posibilidades de que eso pueda suceder, y aquí están las principales razones, por ese orden. En cuanto al bateo, la combinación de contacto y velocidad podría repetirse, dado el gran rendimiento colectivo de varios jugadores en el lineup. El trabajo que hizo Mayabeque fue sorprendente y poco esperado, ya que era bastante difícil vaticinar el aumento salvaje de un team de .243 BA colectivo en 2016, saltando hasta .311 en menos de 365 días. Teniendo en cuenta que los Huracanes contaban prácticamente con la misma nómina de un año a otro: ¿Qué marcó ese rendimiento especial en 2017? Todo apunta a que hubo una dosificación de la preparación física de manera diferente. Hace tres semanas conversé con Raúl López, quien diseñó el plan de preparación del equipo en todos los sentidos, aunque luego, ya dentro de la temporada-2017, dirigió su trabajo plenamente al pitcheo como coach principal. 

En cuanto a las cargas de preparación, López me comentó que “habían reajustado parte del entrenamiento, haciendo bastante énfasis en el físico de los jugadores para llegar a un complemento de velocidad en función de la ofensiva y la defensa”. Así pues, las estadísticas demuestran un agradable resultado: Mayabeque saltó de un .270 BABIP en 2016 hasta .340 en 2017, con estos buenos promedios en diferentes situaciones de juego:

BABIP’s

  • .347 vs lanzadores derechos.
  • .327 vs lanzadores zurdos.
  • .350 con bases vacías.
  • .330 con corredores en bases.

Un año antes, esos mismos promedios oscilaban en esta cuerda:

  • .271 vs lanzadores derechos.
  • .273 vs lanzadores zurdos.
  • .279 con bases vacías.
  • .259 con corredores en bases.

Fueron grandes cambios, ¿verdad? De un team que lucía un pésimo .330 OBP, Mayabeque se convirtió en una alineación de respeto en la liga, con .394, y su slugging ascendió casi 100 puntos desde .342 a .417. Obviamente, es posible que este equipo se caiga un poco, dado el gran ascenso general que marcó, pero hay grandes probabilidades de que esas mejorías podrían mantenerse. Eso será, sobre todo, si no sufren pérdidas de algunos jugadores fundamentales. Denis Laza (.443), Michael González (.427), Alexander Pozo (.426), Pedro León (.389), Orlando Lavandera (.379), Dariel Oliva (.376) y Edain Román (.367) lucieron wOBA’s por encima de los .360, con 29 jonrones y 164-RBIs totales. Quizás el poder pueda haber estado en su máxima expresión general, pero todos ellos van a golpear, dado el excelente BABIP de .357 para el que se combinaron.

¿Dónde poner más interés?: Si el bullpen no responde, será difícil que este equipo repita su gran temporada de 2017, donde marcó ese balance de 17-28. El material joven está, con Alyanser Álvarez, Yadian Martínez, Diosbel Nápoles --resaltando en la rotación--, junto a los más experimentados José Norbelis Betancourt, Mario Batista, Jayner Rodríguez y Asiel Reyes. Sin embargo, ellos harán la diferencia realmente cuando ese bullpen permita (por lo menos) dos carreras por debajo del 7.67 ERA de 2017. Los relevistas del año pasado fueron tan decepcionantes, que rebasaron la copa de la inefectividad del bullpen fundador de los Huracanes en 2012 (lanzaron para 5.38).

GranmaGranma

La gran duda: ¿Cómo responderán de nuevo los veteranos con la ausencia de Lázaro Blanco? Aparentemente, eso no parece preocupante, pero lo es: ¿Qué garantía ofrecerán los brazos de Leandro Martínez y Yanier González? El zurdo, Leandro, lanzará con 39 años en la venidera temporada, mientras Yanier lo hará con 38. En 2017, sus brazos fueron fuerte y consiguieron promediar 100 innings, aportando marca de 15-12 en 34 (17 por 17) aperturas combinadas. Sin embargo, es un año más para esos brazos, y el desgaste en cada temporada ataca, sobre todo, su capacidad para dominar. De hecho, ya sus repertorios suelen ser menos infalibles. Ambos promediaron 2.69 strikeouts por cada nueve innings, y sus tasas de ponches sobre paseos fueron decadentes, con 1.03 para Martínez y 0.79 para González. En sus patrones de dominio, Martínez admitió mayor wOBA (.348) en 2017, que el de su carrera en las dos temporadas anteriores (.330), y eso se debe en parte a la subida del BABIP, de .281 en 2015 a .322 en 2017. 

Entre las notas a favor de Martínez, está la tasa de 63.6 GB%, maquillada sobre el .58.0% desde 2015. Eso se debe al trabajo de su cambio de velocidad, a la experiencia obtenida y, en gran medida, a la habilidad para recrudecer el comando. Por su parte, Yanier, a pesar de que es más joven, ha pasado problemas de control y tendrá que expandir más los pitcheos en zonas francas para bateadores de poder. Si no lo consigue, entonces esa tasa de jonrones de uno cada 16.1 elevados permitidos, será incontenible en el futuro cercano. Él ya ha perdido bastante su esplendor, viendo caer esa propia tasa oscilatoria, cuando el punto rondaba el 28.6 antes de 2017.

Lo ideal fuera que César García respaldara más esta temporada, pero dado su descenso en dominio durante 2017, después de ser el abridor del Opening Day contra Villa Clara, su rendimiento es impredecible y no deberíamos estar esperando mucho de él. Después de lanzar para 1.18 ERA en 68.2 inning de 2016, García dejó de eclipsarnos en la 57 Serie, admitiendo .397 slugging y .343 BABIP, luego de un antecedente probando un poco de efecto en su curva: .234/.327/.276, con .276 BABIP en 2016. No obstante, si quieres creer en el lanzador del fracasado 5.25 ERA, mantén la perspectiva en lo que viene. He ahí la duda: ¿Quién ofrece un empujón de pitcheo decente para intentar otro récord de 36-32 como el de Granma contra equipos clasificados en 2017?...

¿Dónde poner más interés?: Otro jardinero disponible para ofrecer energía no estará mal. La situación aquí es prevenir la ausencia --por lesión u otra razón-- de los jugadores regulares: Roel y Raico Santos, defensores del centerfield y el leftfield, junto a Yoelkis Céspedes, el rightfielder titular. Quizás una buena opción sea activar (a ratos) a Alexquemer Sánchez, quien golpeó .293/.420/.517, con 16 extra bases, 8 jonrones y 39 RBIs en la V Serie Nacional Sub-23. Obviamente, será difícil que él mantenga ese ritmo al nivel de la Serie Nacional, pero su velocidad y defensiva merecen un poco más de oportunidad detrás de los titulares del equipo.

GuantánamoGuantánamo

La gran duda: ¿Cuánto tiempo demorará la construcción de un equipo competitivo? Los Indios y los Huracanes de Mayabeque son los únicos dos conjuntos que no han visitado ninguna de las 2nds-fases en la historia de la Serie Nacional desde 2012. Desde entonces, Guantánamo tienen récord de 179-223, 80-100 desde 2014 y 61-74 desde 2015. Sin embargo, lo peor es que aún están lejos de conformar un equipo como el que viajó por última ocasión a la postemporada de 2011. ¿Aún te acuerdas de ellos?:

C – Roberto Borrero

1B – Joenny Southeran

2B – Yoilán Cerce

3B – Luis Sánchez

SS – Dainier Moreira

LF – Robert Luis Delgado

CF – Giorvis Duvergel

RF – Leonelkis Escalante

DH – Vismay Santos

Todos combatieron en siete juegos contra los Alazanes que contaban con la trilogía de Yoenis Céspedes, Alfredo Despaigne y Yordanis Samón --quienes se combinaron para 37.3 bdcWAR en toda la temporada—en el punto grueso del lineup, además de un leadoff hitter como el intermedista Ramón Tamayo --productor de 15 jonrones, .507 slugging y una capacidad en la disciplina con 4.5% BBSO—y detrás Urmaris Guerra, un 2nd-bate capaz de obtener poder y contacto, golpeando 16 jonrones, .248 ISO, 88 wRC y 72 RBIs. Aun así, el poder de los Indios encabezó el camino de la serie 3-2, con los éxitos de 9-6, 7-3 y 2-1 en el 1st, 4th y 5th juego. Hasta el final del 8th-inning en el Juego 6, Guantánamo estaba delante 1-0, guiados por Yoannis Turcás, quien más tarde fue relevado por Dalier Hinojosa en el final del 7th-inning. 

Si no te acuerdas de lo demás, entonces no seguiste de cerca los playoffs de la 50 Serie Nacional y, por ende, te perdiste uno de los momentos más significativos en la historia: El show de jonrones de Alfredo Despaigne vs Dalier Hinojosa, conectando batazos monstruosos en sus visitas al home plate durante el 8th y 10th-inning.

De esa manera, los Indios perdieron el Juego 6 por 2-1, y al día siguiente el Juego 7, recibiendo una paliza de 10-2, encabezada con un rally de seis carreras en la primera entrada. Fue una dura derrota para el manager Agustín Lescaille, que marcó el final en una de las mejores épocas para el béisbol guantanamero. En cinco temporadas al mando de los Indios, Lescaille marcó la diferencia como dirigente, exigiendo (sobre todo) disciplina al colectivo, y sus resultados aún sobresalen como los únicos registros positivos en la historia de los Indios: De 452 partidos dirigidos, ganó 235 y perdió 217, dejando el único balance por encima de .500 (.520) entre todos los managers en la historia del béisbol guantanamero en Series Nacionales. Detrás de Lescaille, el mejor promedio fue de Rubén Prevot, quien alcanzó marca de 66-69, .489 de average --aunque navegó en la constante del sub-.500. 

Sin dudas, se avecina la prolongación de tiempos difíciles para el béisbol en Guantánamo.

¿Dónde poner más interés?: Al tratarse de un equipo en construcción o búsqueda de talento fresco, no estaría mal ofrecerle la oportunidad de desarrollarse a algunos jóvenes con cierto talento desplegado en el Sub-23. Quizás, uno de estos chicos: Pedro Reville, Leodanis Brooks, Ricardo Preval y Luis Hechavarría podría ser una pieza de alivio en el futuro, unidos a Orlando Morales, quien ya mostró cierta habilidad para el contacto, golpeando .323/.351/.441 la pasada temporada. Entre todos los chicos del Sub-23, Reville es mi jugador preferido, el único que logra sobresalir con una marca de poder interesante y apreciables velocidades de salida: Marcando.424 slugging en la liga de jugadores de su edad. Sin embargo, hasta que no reciba una oportunidad, no podremos saber si él será realmente legítimo.  

HolguínHolguín

La gran duda: ¿Quién sostiene las ventajas en ese pitcheo de bullpen? Tenemos un problema grande para Holguín: Su pitcheo funcionó tan desfavorablemente, que desperdició una buena cantidad de sus ventajas en la pasada temporada, hundiéndose con récord de 9-19 en juegos decididos entre 1 y 3 carreras. El grave problema aquí es que, hacía apenas un año, los Cachorros habían obtenido mejor balance con un 38-39, a pesar de superar a sus oponentes 301 carreras por 281 en esos desafíos. En 2017, de los 15 lanzadores que relevaron al menos un partido, 13 admitieron promedios inflados por encima de .710 OPS. Dentro del grupo, los únicos que brillaron fueron Wilson Paredes y Yunier Suárez, quienes unificaron bastante dominio: .240/.319/.340, con apenas nueve extra bases permitidos en 34.1 IP. 

Este año, el novato Rafael Sánchez se perfila como la pieza más interesante para reforzar ese bullpen, aunque su hegemonía de .209 average admitido de la oposición no es una proyección visualmente esperada en la próxima Serie Nacional. Después de haber salido con marca de 9-19 en 28 decisiones por corto margen de diferencia, el menos-24 de diferencial de carreras resultó casi peor a la versión holguinera en la 28 Serie Nacional, que obtuvo apenas 6-20 y menos-28 en las decisiones entre 1 y 3 carreras.

¿Dónde poner más interés?: ¿Quién cubre el espacio de Yunior Paumier en tercera base, si Paumier juega de nuevo en el shortstop? Estoy seguro que ese es un asunto de análisis principal en la agenda del manager Noelvis González, a quien se le ofreció acertadamente otro año para estar al frente del team. En 2017, la estancia de Paumier fue positiva ante la ausencia de Yordan Manduley en el área del campo corto, donde fildeó .965 con apenas 5-errores en 265 innings. Sin embargo, su movida debilitó la tercera base, en un instante donde esa situación adversa se unió a la peor campaña de los leftfielders holguineros en los últimos años. 

Los miembros de la zona izquierda cometieron 20 errores en 263 oportunidades, para un pésimo fildeo de .923. ¿Pudo haber algo peor que eso? Sí: La capacidad para atrapar pelotas fue de 58.1% Catch entre las dos posiciones (tercera base y leftfield), por debajo del promedio de liga (59.1%). Si tu récord es de 47-58 en juegos decididos entre 1 y 3 carreras de diferencia desde 2015, es lógico que varios de esos errores se hayan convertido en tendencias arrastradas año por año.

Isla de la JuventudIsla de la Juventud

La gran duda: ¿Qué podrían aportar los lanzadores del Sub-23? Jonathan Carbó, Yainel Zayas, Miguel Lastra y Raúl Guilarte han sido dominantes en todo el calendario de la actual V Serie Nacional categoría Sub-23, pero su reto mayor está por venir: ¿Quién podría aportar garantía para la rotación de abridores o el bullpen?... ¿Qué pitcher dará el salto de nivel que necesita el equipo de los Piratas para convertirse en serios contendientes de nuevo? 

En 2017, el único lanzador con rendimiento sobresaliente entre el cuarteto antes expuesto fue Guilarte, quien registró una efectividad de 2.05 en 30.2 innings de 16 juegos lanzados, siempre como pieza de bullpen. Sin embargo, esa muestra de dominio es muy corta y, cuando miras que él relevó en el 68.8% de las ocasiones ingresando al juego en desventaja del team, su .271 BABIP-permitido aún no te convence. A su vez, el resto de los chicos fueron inconsistentes: 

  • Carbó, 6.55 ERA, .321/.449/.461
  • Lastra, 9.10 ERA, .322/.430/.426
  • Zayas, 5.19 ERA, .333/.455/.444
  • Guilarte, 2.05 ERA, .235/.316/.284

Una interesante tendencia positiva en esa lista fue llevada a cabo por Carbó, quien consiguió lanzar 44 innings y enfrentar a 207-bateadores: En sus 10 aperturas, promedió 4.2 innings de labor, y da la impresión que, si reduce su altísima tasa de 6.75 BB%, el daño admitido podría disminuir. Obviamente, Carbó está en medio de su fase de aprendizaje, y al menos asumió con valentía la responsabilidad de iniciar cada cinco días como 2nd-abridor del equipo en la Serie Nacional. Entre Carbó y el zurdo Yunier Gamboa, los Piratas garantizaron 23 aperturas de 45, y un récord de 8-10, con un toque de durabilidad.

¿Dónde poner más interés?: Hay grandes problemas defensivos en la parte izquierda del infield. A pesar de que Roberto Acevedo fildeó .941, fue el único jugador del infield --shortstop o tercera base-- con fPLUS positivo por encima del fildeador de remplazo en la liga durante 2017. Aunque cometió 11 errores, Acevedo registró más-4, dejando atrás, incluso, a Aquimo Jiménez, quien fildeó para .961. A nivel general, los problemas de los antesalistas se resumieron a un grave promedio de fildeo de .931, mientras los shortstop trabajaron para .945. ¿Quién fue el peor fildeador del equipo en tercera base? Precisamente Michel Enríquez, con ese menos-21 en el fPLUS. Quizás la solución temprana a este problema sea ofrecerle la regularidad al capitalino Yasmany Viera o mover a Acevedo hacia la antesala. (¿Auténtica solución?: El promedio de fPLUS entre ellos fue de menos-47…)

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Pinar del RíoPinar del Río

La gran duda: ¿La falta de producción ofensiva será un grave problema? Definitivamente lo fue en 2017 y eso continuará en 2018. Los problemas ofensivos de Pinar del Río son demasiado visibles, y con las bajas de Donal Duarte -- por sanción, como se conoce -- y Reidel Álvarez, están perdiendo a dos jugadores que se combinaron para 3.0 bdcWAR (rendimiento ofensivo sobre el jugador de remplazo en 2017). Eso supone, otra vez, que la producción de William Saavedra será decisiva dentro de la alineación de los Vegueros, pero ellos necesitarán un rendimiento superior al que rubricó su inicialista en 2017: .320/.420/.504, con 10 jonrones y 44 RBIs. Aunque esa línea no parece tan pobre, la efectividad de Saavedra como empujador ha decaído en cada temporada desde 2015, cuando golpeó .290 con corredores en posición de anotar. A partir de ahí, tiene .238 en 2016 y .246 la pasada temporada. 

En su línea general, ese ha sido el peor registro de dos años consecutivos desde 2013, cuando bateó .173 en situación de RISP y luego .235 en 2014. Sin embargo, veo un problema mayor aquí: Saavedra está siendo más paciente, obtuvo la mejor campaña en porcentaje de paseos (13.1%, mientras la media era de 7.7%) en su carrera, pero sus habilidades más sobresalientes parecen estar en declive. He aquí solo tres argumentos con muestras importantes: 

    1. Su BABIP cayó en un año de .380 a .314 -- promedio en los cinco años antes de 2017: .320. 
    2. Pérdida de valor ponderado de embasamiento: wRC bajó de 71 a 57, con otro retroceso en el BAS (Porcentaje de llegar a la base por diferentes acciones, incluidos los embasados por error, básicamente el slugging y promedio agregados en una fórmula), de .934 a .824.
    3. ¿Recuerdas que lo conocíamos como un típico matador en situación de “Clutch”? Ok, he aquí su nuevo perfil decadente:

Impacto con corredores en bases durante las últimas dos temporadas

2016: .393/.508/.564, 1.073 OPS, .398 BABIP, 6.6% K, 19.3% BB.

2017: .326/.448/.514, .961 OPS, .318 BABIP, 6.6% K, 16.0% BB.

Obviamente, Saavedra puede cambiar parte de eso con otra gran temporada dado el nivel del pitcheo en la actualidad, y tampoco tiene toda la culpa de que Pinar del Río produjera poco 2017. Pero, sin dudas, su aporte con el madero obtiene aún más valor, por lo que se espera una mayor consistencia. También vale señalar que el lineup de los Vegueros no proyecta un gran porcentaje de embasado -- fueron 14th-lugar con .350 OBP en 2017 -- y eso podría influir en otro mal resultado día a día. 

Los “pativerdes” recibieron 71 carreras por encima de su producción frente a todos sus rivales después del tercer inning en 2017, y tuvieron una sola racha de 5 o más carreras anotadas en al menos 15 partidos. ¿En qué lapso de la competencia lograron eso? Fue únicamente en su primer tercio de temporada cuando jugaron para 12-3. De ahí en adelante, luego de imponer un diferencial de carreras de (+36), bajaron al balance de (16-14) y (+1), para completar sus primeras 45 decisiones. Y, luego, en la 2nd-Fase, la debacle se intensificó, con rachas de (11-18) y (3-13), además de diferenciales tan negativos como (-34) y (-66), respectivamente.

Con todo y sus problemas de disciplina, la ausencia de Donal Duarte se sentirá profundamente en la alineación de los Vegueros de Pinar del Río. ¿Quién puede cambiar eso? Bueno, aquí estaremos esperando para ver…

¿Dónde poner más interés?: ¿Quién suple a Donal Duarte en tercera y quién se hace cargo del campo corto? 

Si Lázaro Hernández (tuvo una asombrosa temporada en el Sub-15 de 2010 cuando golpeó 13 extra bases, se robó 11 y empujó 25 con 34 anotadas y .579 slugging) nunca pudo ser promovido al team de los Vegueros por diversas razones antes de debutar con Artemisa, no creo que haya un jugador con la madera suficiente como para suplir el vacío de energía ofensiva que ha dejado Donal Duarte al menos por este momento. Mirando esto, girémonos entonces hacia la configuración defensiva. ¿Qué mirar en este sentido?: Tony Guerra asumiría entonces la tercera base, mientras Juan Carlos Arencibia será una vez más el shortstop. Los riesgos de mover a Guerra hacia tercera solo están en desaprovechar su movilidad en el campo corto, después del buen año que tuvo en el Nacional Sub-23, con apenas cuatro errores en 293 innings -- solo dejó de jugar en 20 IP del equipo. Incluso, si comparamos sus métricas defensivas con las de Arencibia, no es difícil ver cómo Guerra lo superó en 2017: Marcó un más-16 de fPLUS (Factor defensivo agregado por encima del valor de rango del jugador de remplazo en la liga), con 10 errores, mientras Arencibia pifió en 19 ocasiones y terminó con más-11. 

Todo eso apunta a que, si vas a mover a alguien, sea el propio Guerra, con Pedro Luis Rodríguez como segunda opción dado su perfil ofensivo quizás por encima de Guerra, según reportó mi colega Ernesto Amaya desde Pinar del Río. Ah, por cierto, ¿dónde dejamos a Taylon Sánchez?... Él es uno de los prospectos a seguir, y ya dio credenciales de su habilidad defensiva, de contacto y velocidad.

Santiago de CubaSantiago de Cuba

La gran duda: ¿Cuál es la fortaleza principal de este equipo? Aunque las Avispas no tienen un pitcheo brillante, ese es su mejor aspecto de juego, y eso podemos argumentarlo con bases sólidas: En sus últimos 154 partidos, Santiago de Cuba jamás ha podido establecer un rango mayor a las 3.88 carreras por partido desde 2012. Con ese pasado gris, los santiagueros deberán mostrar si ellos tienen un potencial realmente listo en su alineación para desafiar a los lanzadores oponentes. 

Aunque no tendrán una rotación abridora calificada entre las mejores ubicaciones proyectadas en BaseballdeCuba, las Avispas pueden recibir ayuda de sus veteranos Alberto Bisset y Dany Betancourt, ya que contarán también con el as de rotación Ulfrido García y un segundo hombre como Carlos Font o Alaín Dela. Por cierto: Font es uno de mis jugadores a seguir en ese grupo, sobre todo por su habilidad para admitir contacto débil. Mira su línea permitida en 2017: .255/.410/.301 y un aceptable BABIP de .299. El OBP de los rivales fue alto, pero la razón no se debió al contacto, siendo promovido por sus 47 paseos en 53.1 inning. Sí, creo que, si rebaja esa tasa de bases por bolas, podría obtener una buena temporada y ser aún más duradero que esos 23 bateadores y 4 2/3 que promedió en 2017. 

¿Dónde poner más interés?: ¿Qué decir de esos puntos titilantes alrededor del bateo de las Avispas? Aquí puede encontrar un análisis del impacto y proyecciones durante las últimas temporadas.

Sancti SpíritusSancti Spíritus

La gran duda: ¿Será que el poder joven puede encaminar a este equipo realmente? Es una gran duda, pero la renovación será el camino a seguir por los Gallos de 2018. Para comenzar, ya no contarán con la guía de Eriel Sánchez detrás del home, y es probable que Frederich Cepeda iniciará la temporada contratado por Tijuana en la Liga Mexicana del Pacífico. Así pues, el manager José Raúl Delgado tendrá que organizar su alineación y esperar el mejor rendimiento de sus jugadores jóvenes. ¿Quiénes podrían brillar ahí? Detrás de figuras establecidas en el lineup como Yunier Mendoza, Orlando Acebey y Dunieski Barroso, se espera con expectativa el regreso del antesalista Luis Dariel Serrano, luego de casi dos años de inactividad en la Serie Nacional. En esa campaña de 2016, Serrano bateó .252/.337/.445, con nueve jonrones y 23 RBIs en 175 PAs. 

Aunque su promedio fue bajo, sus numeritos de poder parecían interesantes: .792 OPS, 38.5 porcentaje de líneas y un aceptable 30.3 en el contacto de dureza. Su brazo era potente, y a pesar de mostrarse como un halador en el 50% de las BIP’s (bolas puestas en juego) en 2015, tenía cierta habilidad en el swing para golpear la pelota hacia su lado opuesto. Junto a Serrano, la otra promesa de los Gallos es el centerfielder Geiser Cepeda, un jugador atlético, capaz de desarrollar contacto, velocidad y defensa de calibre MVP -- quizás para este año también pueda sorprender con más extra bases, agregando un poco de poder a su swing. Diasmani Ortiz y Alberto Rodríguez, ambos outfielders con destaque en la pasada Serie Nacional Sub-23, podrían iniciar el día inaugural, con Barroso como “DH”, Yoandy Bagué o Daviel Gómez en segunda base y Yunior Ibarra detrás del home. No es un súper lineup, pero hay cierto equilibrio entre inyección joven, algunos veteranos en posiciones claves y deseos de dar el gran salto que no se logró cuando estuvieron a un juego de clasificar al Comodín en 2017.

¿Reto para los primeros 15 juegos? Necesitarán un inicio mejor que este de 2017: 6-9 y diferencial negativo de menos-36.

¿Dónde poner más interés?: O prácticamente todo el interés… Para un intento de ser contendientes con más fuerza que en 2017, los Gallos tendrán que aparecer con un pitcheo de bullpen más competitivo. La pasada temporada, los relevistas del manager debutante José Raúl Delgado lanzaron para 6.36 ERA (el bullpen lo hace para 5.18 ERA desde 2015) y admitieron .337 BABIP, un promedio que envió el registro permitido hasta .315 en los últimos cinco años y .328 en los dos más recientes. Esa ha sido la pobre ayuda del bullpen, pero, ¿y qué podemos decir sobre la ofensiva? Solo algunas misceláneas desde 2015: 

    • Cuando llegan perdiendo al último tercio: 7-62.
    • Cuando llegan con el juego empatado hasta el quinto: 9-15.
    • Cuando han abierto partido perdiendo entre el 1st y el 3rd inning: 57 decisiones, 9-48.
    • Cuando la ofensiva no anota carreras después del 6th inning: 4-30.

Obviamente, en varias de esas situaciones hubo todo tipo de problema. Es cierto que el bullpen tenía la llave en varias ocasiones, pero si el lineup no anota las carreras de remate, pocas victorias llegarán. Se trata de un trabajo de equipo que logre una fórmula ganadora de cualquier manera. Gallos, ¡buena suerte!

Villa ClaraVilla Clara

La gran duda: Cómo la ofensiva podrá responder para apoyar al pitcheo. Es difícil lanzar para 3.34 ERA y terminar con marca de 13-13 cuando a tus abridores le han bateado solo esto: .244/.332/.343. Esos numeritos periféricos siguen siendo un yacimiento interesante para el nivel actual del pitcheo en la Serie Nacional, así que es hora de tener una mejor suerte. Por cierto, quizás Villa Clara necesite algo más que un buen entrenamiento, cumplir una gran preparación e iniciar bien como casi siempre en el primer tercio del calendario. Sí, estoy pensando en “cohesión”. Trabajo de equipo, una gran tarea que Eduardo Paret podría ir ganando, incluso, antes del playball. -- Aunque Villa Clara bateó .213 con corredores en posición de anotar y tuvieron su peor tasa colectiva de K desde 2008 con 15.9, marcaron .422 slugging contra lanzadores zurdos. Ese es un excelente indicador que, de repetirse, podría ofrecer mejores dividendos ofensivos.

¿Dónde poner más interés?: La defensiva de Villa Clara trabajó para (-1.6 defWAR), la 12nd peor de la temporada 2017. El team fildeó para .965, sin embargo, imagino que Eduardo Paret ya haya estado trabajando en el principal problema con esa gran experiencia beisbolera que tiene: Los fildeadores del lado izquierdo (antesalistas, short-stops y leftfielders) fildearon para .953, con 21 errores en 394 inning. Ah, y el desastre de los intermedistas también está documentado. Detrás de Andy Sarduy, que fildeó .977 y se perdió 21 juegos por lesión, el resto de los chicos estuvieron por debajo del factor de rango de la liga (4.81 por 6.21) y fildearon apenas para .961. Por supuesto, estamos de acuerdo: Con jugadores de un pobre alcance y problemas defensivos por el ala izquierda, la salud de Sarduy es aún más importante de lo que podríamos haber pensado antes.

 

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